Tribuna del lector: ¿Qué hacemos ante los piquetes?
Hace pocos días un periodista me preguntó cómo veíamos desde la Cámara de Comercio los bloqueos en el Parque Industrial de Pilar (PIP). Los medios locales vienen reflejando una preocupación de todos los sectores (industriales, comerciantes, profesionales, vecinos, etc.).
Esto viene ocurriendo desde hace varios años, pero cada vez con mayor frecuencia, cuando existe un conflicto laboral entre trabajadores y empresas, cuando se ven afectados por despidos varios trabajadores. Sabiendo que detrás de cada trabajador existe una familia.
El sector sindical hoy está mostrando su fuerza en uno de los parques industriales más importantes de la Argentina y desde Pilar se proyecta a todo el país un modo de protesta que perjudica no solo a las empresas del PIP sino al resto de la comunidad.
Estos bloqueos totales están afectando no solo a las empresas sino también a comerciantes y vecinos de Almirante Irízar, y además aquellos que interactúan, como proveedores o clientes de las empresas radicadas en el PIP. (Aproximadamente produce en promedio como mínimo de U$S 8.000.000 a U$S 10.000.000 por día).
En la Provincia existen 80 parques industriales y el gobernador Scioli anunció que para fines del 2015 se llegará a 100. El futuro va transformando las relaciones humanas, reguladas por resoluciones, decretos y leyes, que por el transcurso del tiempo resulta necesario actualizarlas.
Tendríamos que tener una legislación provincial o nacional que pueda regular la eventualidad de que una empresa despida o suspenda personal en relación de dependencia, por baja de producción, por cambios en la línea de producción o por fuerza mayor.
A partir de una “cantidad a determinar” de trabajadores que se suspenda o despida, que se ponga en marcha una serie de comunicaciones comenzando por el consorcio del PIP, porque esas decisiones que vienen por política comercial de las empresas también tienen impacto en el resto de los copropietarios.
Hay empresarios o pseudo empresarios que cuando cometen errores administrativos son despedidos por los accionistas. Pero el resto de la comunidad debe hacerse cargo de esos errores. Es necesario legislar para que no existan estos errores gerenciales.
No son empresas aisladas. El intendente Zúccaro fue el primero en reaccionar para evitar que los bloqueos molesten la actividad normal de trabajo y tránsito de los vecinos.
Si nos dicen que ya está todo legislado, tendremos que acostumbrarnos a estos avatares. Debería comenzar un debate parlamentario, provincial o nacional sobre esta problemática.
En una situación de polos opuestos, para descomprimir un conflicto laboral y social, se podría, por un lado, legislar para reprimir las protestas, o la otra forma hacia la cual nos inclinamos, regular el despido de personal con distintas alertas tempranas para que los organismos como consorcios, Ministerio de Trabajo, municipios, policía, organizaciones sindicales y empresariales descompriman un conflicto laboral. No esperemos a que haya un muerto para legislar.
*Presidente de SCIPA.