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Tribuna del lector: Inicio de clases 2014, una tarea no cumplida

por Horacio Canesi*
8 de febrero de 2014 - 00:00

A escasos días del comienzo de las clases en la escuela pública bonaerense, existe una gran incertidumbre, mucho más que en años anteriores. Sucede que los docentes están indignados por la pésima forma de cerrar el acuerdo por salarios del año 2013, a propósito del decreto, sin previo consenso, aplicado por el gobierno bonaerense.

En todos los meses que siguieron a este decreto, el salario docente fue siendo devorado por la no reconocida inflación, y perjudicando el poder adquisitivo. Muchas veces se ha querido mostrar a la docencia como un apostolado, pero también debemos reconocer que los trabajadores de la educación son asalariados, y que cada uno de ellos tiene una familia que atender y mantener.

Pero también es realidad que no todo el problema es el sueldo de los docentes; existen además postergados trabajos de ampliación, refacción y construcción en muchas escuelas secundarias. Supongo que en los demás niveles, las cosas no son muy diferentes.

La matrícula escolar, ha aumentado mucho, producto de una población que crece a un ritmo mayor que la inversión de recursos para atenderla adecuadamente.   

En los últimos ciclos lectivos, tampoco en el equipamiento escolar se ha cumplido con la creciente necesidad de pizarrones, bancos y sillas, materiales de limpieza y mantenimiento, que el Estado provincial tiene la obligación de cumplir. A falta de esto las cooperadoras permiten en muchos casos que las escuelas permanezcan abiertas.

El docente, como cualquier trabajador profesional, necesita condiciones dignas para realizar su labor: aulas en buen estado, bancos y sillas para los alumnos, matrícula adecuada en cada curso, material didáctico, entre otras cosas.

El hacinamiento por superpoblación de la matrícula escolar (secciones de más de 50 alumnos) no tan difícil de hallar en nuestras escuelas, impide el máximo rendimiento educativo, alienando al docente y perjudicando a los alumnos. Por eso, no deberían llamar la atención los magros resultados en encuestas específicas, como por ejemplo las del final del nivel secundario.

Los gremios docentes reclaman justa y permanentemente mejoras en las condiciones de trabajo y no solamente incrementos salariales. Pero sucesivamente los gobiernos de turno, y mucho más el presente, desvían recursos a otras realizaciones más espectaculares.

Los resultados de la inversión educativa no se ven de un día para el otro, ni de un año para el otro; el tema es que todavía no se resolvió un problema básico e insustituible como lo es el lugar físico dónde ocurre el hecho educativo. No tenemos en muchos casos la infraestructura necesaria y fundamental para asegurarle a los alumnos y a sus familias el inicio de una educación de calidad.

“Dime cuánto inviertes en educación y te diré el tipo de ciudadanos que tendrá el país en el que vives”, podría pensar algún argentino.

amante de su patria.

“La esperanza de que todo cambie para mejor, nunca se pierde”, podría ser la expresión de deseo de otro argentino amante de su patria.

 

*Director E.E.S.Nº 6 “Dr. Esteban Laureano Maradona”, barrio Peruzzotti, Pilar.

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