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La incertidumbre marca el lento regreso a casa

Estado, entidades y vecinos participan en el operativo retorno. Harán falta artículos de limpieza y colchones.
6 de noviembre de 2014 - 00:00

Pasó el diluvio pero aún queda un largo camino por recorrer: el de la vuelta a casa, mientras se espera que el nivel del agua baje y las cosas, lentamente, vuelvan a la normalidad.

En este sentido, desde Defensa Civil (ver aparte) calculan que el agua –que ya comenzó a bajar- tardará en irse de algunas zonas al menos dos o tres días más.

Mientras tanto, la incertidumbre que genera el no saber si efectivamente se podrá recuperar lo propio, o bien recibirán suficientes alimentos, vestimenta o demás donaciones, domina a quienes padecen las consecuencias de la inundación.

“Estamos recorriendo todos los lugares para que no falte nada”, expresó a El Diario Alejandra Pagani, titular de Acción Social. No obstante, la funcionaria pidió “a los medios locales y nacionales que nos transmitan las quejas de los vecinos, para llegar a los lugares a los que quizás no llegamos”.

 

Recorrido

Desde el viernes, diversas instituciones han abierto sus puertas para asistir a los damnificados: por ejemplo, el comedor Confiar asiste a personas de San Jorge, Los Grillos, El Manantial y Carabassa. Allí se cocina para aquellos que no pueden volver a sus hogares.

Asimismo, Pagani indicó que en Carabassa “ayer (martes) entró un camión de bomberos con una maestra y una asistente social, para entregar agua y alimentos casa por casa”.

Por su parte, en el ingreso a El Manantial funciona un espacio para la comida, mientras que allí también se asentó el camión sanitario del Municipio y una ambulancia. Desde ese punto, un médico y una enfermera se adentran en el barrio para llegar a las casas en las que haga falta.

En el barrio Río Luján, siempre uno de los más castigados, funciona un comedor y en una iglesia evangélica están alojados vecinos de San Jorge.

Desde este último barrio, el cura Gabriel Micheli (párroco de la capilla San Francisco) aseguró que “tenemos un stock de ropa, estuvimos entregando desde el mismo viernes, pero necesitamos agua mineral, pañales y leche en polvo”. Además, al momento de la vuelta a casa “harán falta artículos de limpieza”.

El sacerdote agregó que tras la inundación “empezó una movida interesante, muchas familias de la comunidad están ayudando, un camionero aportó su vehículo. Movilizó el aspecto comunitario”.

 

Juntos

Mientras tanto, en Los Grillos se hacen ollas populares, sumado a que la sociedad de fomento trabaja llevando alimentos. En este sentido, la zona de San Jorge, El Manantial, Los Grillos y Carabassa recibió una importante donación de la empresa Molinos.

En los barrios La Lomita y Agustoni, los vecinos afectados están repartidos entre en el centro de evacuados de la ruta 25 y algunas iglesias de la zona. Además, en Agustoni un vecino se encarga de preparar comida para los damnificados.

En cuanto a Del Viso, en Los Tilos y Pinazo se entregó lavandina y también algunos colchones a los vecinos. El operativo retorno ya está en marcha en algunos barrios y la solidaridad será la llave que permita abrir la puerta de casa nuevamente.

 

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Personas continuaban evacuadas en Pilar, al cierre de esta edición.

 

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