por Armando Mathias D’Auria
Un dúo explosivo que pasó por Pilar
“Comodines” que tiene como protagonistas a Carlos Calvo y Adrián Suar se rodó en 1997. El distrito fue uno de los tantos puntos de Buenos Aires por donde se grabó su rodaje.
Pero Lorenzi y Parodi no tienen nada que ver entre sí. De hecho, Lorenzi hace años que trabaja en las áreas vinculadas a la lucha contra el narcotráfico y a esta altura de su vida esta más cerca del retiro que del trabajo duro.
Parodi, en cambio, es bastante más joven, acaba de ingresar a la institución, persigue como un sabueso cuanta pista aparece y quiere escalar posiciones dentro de la fuerza.
El comienzo de la película encuentra a Lorenzi intentando desbaratar una importante banda de narcotraficantes que llega en barco a Buenos Aires. Pero, en pleno ataque, descubre que alguien lo delató y su operación fracasa.
Ese hecho lamentable hace que Lorenzi y Parodi, por disposición de sus superiores, el Comisario General Deambrosi (Rodolfo Ranni) y el Comisario Inspector César Lizarraga (Víctor Laplace), tengan que trabajar juntos. Cosa que harán muy a pesar de ellos, en medio de la intolerancia mutua y un juego de sospechas cruzadas que hace que el comienzo de su relación diste mucho de ser la mejor.
Sin embargo, la relación irá cambiando. El escenario que los rodea comienza a volverse demasiado turbio y se complica aún más con las traiciones, los engaños y sobre todo, con la peligrosa proximidad a esa red de narcotraficantes, que incluso pone en juego la vida de los dos protagonistas que se están acercando demasiado a la verdad.
Y en medio de ese oscuro panorama, estos dos “comodines” intentarán desenvolver la peligrosa madeja entre narcos y policías.
El rodaje del film, que incluyó peligrosas tomas de explosiones en el puerto de Buenos Aires, comenzó el 20 de enero de 1997, con una escena filmada en un bar del barrio de Palermo. Desde entonces y durante siete semanas, los actores y el equipo técnico se desplazaron por varios escenarios de Capital Federal y Gran Buenos Aires, tales como Pilar, Sarandí, Olivos, Beccar, Camino del Buen Aire y Moreno.
Para cada una de las escenas, el equipo se trasladó en siete camiones (de vestuario, utilería, luces, cámaras, maquillaje, motorhome para los actores, y grip) que ocupaban más de una cuadra de extensión. Y a eso hay que sumarle las 100 personas que participaron por día entre actores, extras, equipo técnico y dobles de riesgo.