Tribuna del lector: Cuando un compañero se cree más que otro
La historia del sindicalismo tiene muchas idas y vueltas, muchas luchas pero también muchas “agachadas”, mucha burocracia y antidemocracia o autocracia por parte de sus dirigentes. La “burocracia sindical” es aquella donde no se practica la democracia entre los trabajadores, no consulta a los trabajadores afiliados a su sindicato o a quienes representan, sobre sus acciones, decisiones y actitudes. Imponen candidatos, hacen arreglos, entre otras características.
Un compañero es elegido por el resto para que sea representado y sus derechos defendidos ante la patronal, hay reuniones en las seccionales para consensuar medidas, es cierto que alguna que otra es más o menos consensuada.
Ese compañero se elige porque ha demostrado que tiene la “pasta” para poner el cuerpo y pelear, el resto hace la fuerza, en la calle si es necesario, días enteros de alerta apoyando a ese compañero al que se le dio ese mandato en forma de elecciones. Pero qué sucede cuando ese compañero se “atornilla” en el sillón, empieza creer que es superior al resto, que se le dio poder para decidir unilateralmente “todo”. Comienza a creerse jefe, y de a poco empieza a tomar el rol de patrón y a comportarse como tal, a echar a los compañeros de la seccional, proscribirlos, dar “la orden” de ponerlos en la lista negra si no adoptan la actitud de “si” en forma obsecuente.
Por suerte para eso se elige al compañero del distrito, para que sea el nexo con el compañero elegido como dirigente provincial o nacional, para que los defienda de las medidas anti estatutarias de los representantes de la patronal en el distrito o territorio. Para que los defienda como territorio de cualquier medida antidemocrática, parta de donde parta. Pero ¿qué sucede cuando este compañero al que se le dio toda la confianza los traiciona en nombre de una obediencia debida, de una subordinación y valor, con un sí “jefe” y deja de defenderlos ante la actitud autocrática del que se cree superior al resto de los compañeros?
¿Cuando fundamenta en nombre de ser “orgánico” confundiendo el concepto, ya que ser orgánico significa actuar de acuerdo a una ley orgánica del sindicato, que en el nuestro es mediante asambleas de todas las seccionales y actuar de acuerdo a lo que surja de las mismas? Por ejemplo, si se decide hacer paro, hacemos paro. Por eso compañeros de CTA – Suteba Celeste, compañeros de lucha, de militancia, de manos lastimadas por el redoblante o el surdo, de acompañamiento, de respaldo, de horas de estados de alerta, de insomnios, de marchas, caminatas, antorchas, acampes, por todo lo descripto arriba, por no defendernos, cambiar la cerradura de la seccional, prohibirnos la entrada, proscribir al actual secretario general de la CTA aun en funciones hasta el día 30 de noviembre.
Por proscribir a dos compañeros históricos que tienen el mayor conocimiento en lo administrativo a la hora de defendernos, proscribir a todos aquellos compañeros que pusieron en esa “lista” los de central, todo por disentir a la hora que se aplica la “dedocracia” al imponer candidatos en el territorio sin tener en cuenta que con las retenciones mensuales que a cada uno de los afiliados hacemos mantenemos la estructura, pagamos el alquiler del local, mantenemos en la palestra del poder a aquellos que dirigen, engordamos bolsillos de aquellos que viven históricamente del sindicato, solo por exigir que el afiliado sea el centro y eje de la gestión. Por esa razón decidí junto a varios compañeros obligados a ser ex celestes conformar y ser parte de la Lista Negra N°2 de CTA-SUTEBA Pilar para las elecciones del próximo 18 de noviembre.