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Cartas de lectores

16 de mayo de 2012 - 00:00

No duermen siesta…

 

Sr. Director:

Lamentablemente, el pasado sábado junto a mi familia descubrimos que los delincuentes no duermen siesta ni siquiera los fines de semana.

Alrededor de las 14 horas mi papá, un hombre de trabajo ex-combatiente de Malvinas, comienza a lavar su auto en la vereda de su casa (en el barrio Pilarica) cuando se acercan tres delincuentes armados. Dos de ellos lo amenazan e intentan obligarlo a ingresar a la vivienda, a lo cual mi papá se resiste y luego de un forcejeo recibe un golpe en la cabeza con la parte de abajo de un arma. Al recibir el golpe, cada vez más enojado, continuó resistiéndose a ingresar a su casa y corre al terreno de un vecino.

Al mismo tiempo, el tercer ladrón golpea y empuja a mi madre ingresando ambos a mi casa. Allí intenta tomar lo primero que encuentra a la vista y sale a cargarlo a nuestro auto, cuando nota que sus “compañeros” lo habían abandonado al no poder lograr su objetivo (salieron corriendo luego de realizar un disparo, que nunca sabremos a dónde iba dirigido) por lo que tomó la misma decisión y huye hacia el fondo del barrio.

Al estar al tanto de varios robos que se fueron dando en los alrededores, tomábamos distintas medidas de seguridad ya que solemos ingresar a nuestra vivienda por la noche. Lo que nunca podíamos imaginar es que un asalto de esta magnitud podía realizarse un sábado a la tarde a plena luz del día y con vecinos alrededor.

Lo peor de esta historia, además del susto y los golpes recibidos, es tener que escuchar el consuelo “agradezcan que no les pasó nada”, “hay que agradecer que están bien”... No hay nada bien en todo esto, no hay nada que deba agradecer y sí pasó algo: nos robaron la tranquilidad e intimidad de nuestra casa, nos robaron la tranquilidad de nuestro barrio, nos robaron las ganas de seguir viviendo en nuestra querida ciudad... ¿O acaso todo eso no vale nada?

Esta carta llena de tristeza e indignación está dirigida a los vecinos de Pilar, como una forma de alerta o prevención, y al intendente municipal Dr. Humberto Zúccaro, de quien esperamos que tome medidas sobre el asunto. Desde ya muchas gracias por su publicación.

 

Noelia Walter, vecina de Pilar.


 

Emma querida

 

Sr. Director:

Dios quiera que te encuentres con Lorca y Las Niñas y juntos dancen entre versos y rodillos. Dios quiera que arriba, junto a Él sigas envuelta en poesía como siempre estuviste.

Gracias Emma por tu amistad, por tus consejos, tu sabiduría ejemplificadora, por tu inteligencia, por tu obra y sobre todo por tu amor a la justicia.

Más allá de atesorar una obra tuya que con amor me regalaste, tengo tu recuerdo amistoso, tu ejemplo ético que sólo los grandes como vos pueden tener.

 

Carmen Mahfud Ertach

(carmenmahfud.kpm@millic.com.ar)

 

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