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Falleció Luis Murad, un ex intendente que dejó su huella en Pilar

Murió ayer a raíz de una enfermedad terminal. Bajo su gobierno se creó el  Parque Industrial. Fue presidente del Club Atlético y entusiasta miembro de diversas instituciones.

8 de marzo de 2012 - 00:00

 

Luis Murad es recordado como “un visionario” por sus allegados.

 

 

En la mañana de ayer falleció el doctor Luis Murad, ex intendente de facto de Pilar, un emblema del Club Atlético Pilar y un prestigioso directivo del Club de Leones.

Murad, quien falleció a los 85 años a causa de una enfermedad terminal, dejó sus huellas en el municipio y en dos instituciones pilarenses.

“Luis era un visionario. Siempre veía un poco más allá y además daba muy buenos concejos”, recordó Julio Patiño con quien compartió gratos momentos dentro del Club de Leones Fátima-Pilar. “Tenía dos pasiones: el Club Atlético y el Club de Leones”, contó Patiño.

En la tarde de ayer comenzaron a ser velados los restos del ex intendente en la sede social del Club Atlético Pilar, institución que presidió en los años 1959, 1961 y de 1965 a 1971.

 

Mentor de crecimiento

Murad encabezó la Comisión Directiva del Club Atlético Pilar que decidió vender la antigua cancha de fútbol para comprar, en 1968, el predio ubicado en ruta 8 kilómetro 52 que actualmente se denomina “Ciudad Deportiva”. Por aquel entonces esta transacción había generado diversas críticas, ya que se creía que la apuesta que realizaba la comisión, que era secundada por Hugo Buide, generaría más gastos que recompensas.

Cuando Murad fue designado como intendente de Pilar en 1971, lo hizo bajo la condición del otorgamiento de un crédito para que el club pudiera cancelar los vencimientos de la compra del predio adquirido en 70 fracciones.

Además de pasar por la presidencia del Club Atlético, Murad también fue un reconocido jugador de fútbol. Surgido de las divisiones inferiores, allá por 1948 se integró al primer equipo que había obtenido el campeonato meses antes. Según quienes lo vieron jugar de wing, era un temible chuteador.

 

Su intendencia

Corría el año 1971 y el intendente de Pilar en actividad Nicolás Ruiz Guiñazú estaba pronto a alejarse de su cargo. Quien se asomaba como posible reemplazo de Guiñazú era Raúl Colombo, por entonces presidente de la AFA y vecino de Derqui, quien ya había pasado por el sillón de Lorenzo López durante los dos años anteriores. Ante su posible regreso a la intendencia, el pueblo se manifestó en su contra debido a cuestionamientos por su anterior mandato, lo que fue llamado como el “Pilarazo”.

Nuestro país estaba gobernado por un gobierno de facto y la Municipalidad había sido intervenida. Así, se convocó a un grupo reducido de vecinos de Pilar, autoridades de diversas instituciones, para dialogar con el gobernador de la provincia para designar pronto a un nuevo intendente. Finalmente el gobernador brigadier Miguel Moragues eligió como intendente de facto a Luis Murad, pero el odontólogo tenía un gran compromiso con el club que presidía, que se encontraba cancelando a duras penas la deuda por la compra del campo de deportes.

Otro de los vecinos convocados por la gobernación fue Arturo “Poroto” Domenech, presidente del club Sportivo. Fue éste quien, tras la designación de Murad, le pidió al interventor del Municipio la ayuda para que se pudiera cancelar los vencimientos inmediatos de la compra del predio para que así Murad pudiera oficiar rápidamente como intendente de Pilar.

“Fue una gestión muy familiar, muy abierta, cualquier vecino podía venir a verme y hablar conmigo. Un día vino ‘Tota’ Endara, entró a la Municipalidad, abrió la puerta de mi despacho, y me dijo: “Hola doctor, ¿a que no sabe a qué vengo? No se anunció, no pidió audiencia, nada, se sentó y me contó a qué venía. Esto se podía hacer porque la Municipalidad era la de un pueblo, Pilar no era ciudad”, contó Murad años atrás en una entrevista.

Murad permaneció dos años frente al Municipio. En las elecciones de 1973 salió vencedor Daniel “Beto” Ponce de León.

Durante su mandato, el Parque Industrial se transformó en una realidad tras el sueño del ingeniero petrolífero Meyer Oks. Murad fue el encargado de firmar el decreto municipal que habilitó la radicación del polo de industrias más grande de Sudamérica en  los límites del kilómetro 60.

 

Recuerdo

“Mi abuelo era genial”. Así lo definió su nieto Ezequiel Valverdi, de 29 años. El joven señaló que de él heredó su perfeccionismo por las cosas. También indicó que su abuelo nunca le negó nada: “me malcriaba”.

Juntos viajaron por muchos países donde Murad daba sus charlas: “En todos lados era muy querido”, dijo Ezequiel y continuó: “Fue quien me llevó a la Doble Vicera por primera vez”. Es que otra de sus pasiones era el Club Atlético Independiente de Avellaneda, equipo del cual era socio y que iba a ver en cada partido de local.

“Pero lo que más me llamaba la atención era su amor por Pilar. Cuando lo designaron como intendente él dijo que se hacía cargo, pero que él era un hombre de ciencia y no una persona de política”.

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