ver más

Alan: “este año fue más difícil”

El motociclista completó el Dakar por 3ª vez y aseguró que esta edición presentó el recorrido más duro desde que la carrera está en Sudamérica. “Por eso la meta tiene otro sabor”, comentó.

18 de enero de 2012 - 00:00

 

Eduardo Alan, con su moto, en medio de la competencia.

Eduardo Alan integra un selecto grupo entre los argentinos que viven el Rally Dakar desde adentro: es uno de los pocos que estuvo en las cuatro ediciones sudamericanas y ahora completó el recorrido por tercera vez, con un meritorio 82º puesto en la general. Entre los detalles que realzan su palmarés, vale recordar que este motociclista radicado en Pilar estuvo a punto de vivir la verdadera experiencia Dakar, cuando se alistó para disputar la carrera en 2008, que por entonces todavía se realizaba en África y aquel año se suspendió por razones de seguridad.
Sin una larga trayectoria en enduro   y ya con la carrera más exigente del mundo en nuestro país, Alan fue ganado popularidad al protagonizar algunas de las anécdotas que sobresalieron en cada edición. En 2009, pasó 12 horas varado en las dunas del Nihuil hasta que fue rescatado; en 2011, se accidentó en la 3ª etapa y se fracturó los dos brazos. Antes, en 2010, finalizó 70º y se convirtió en el único argentino en completar las dos primeras ediciones sudamericanas. Ahora se convirtió en uno de los pocos argentinos que finalizaron la competencia en tres oportunidades, con todo lo que ello conlleva. “El Dakar ya es parte de mi vida”, confiesa Eduardo, que con sus 46 años fue uno de los motociclistas más veteranos de la prueba. “Terminar la carrera implica que quedás en un grupo de elite. Son pocos los que aparecen en la rampa de llegada y es todo un privilegio estar acá. Después, se puede hacer un mejor o peor puntaje”, expresó y aseguró que no fue una revancha por la frustración de la edición 2011. “No lo tomé como una revancha. Uno simplemente espera que no me vuelva a ocurrir. Este año manejé más atento, pero en parte son cosas del azar y propias de la carrera”, comentó, quien este año por poco queda fuera de competencia luego de que Nasser Al-Attiyah aplastara parte de su moto. “Fue un momento complicado. Me había caído detrás de una duna y venía el Hummer de Al-Attiyah. Quise levantar la moto y activar el sentinel, pero no hice a tiempo y me pisó la rueda”, relató Alan, sobre el susto. Además, por eso y otras vivencias, se animó a asegurar que este Dakar fue el más duro de los cuatro. “Realmente estoy muy contento de haber llegado. Este Dakar fue más difícil que los anteriores y por eso estar en la meta tiene otro sabor. Fue un proyecto muy lindo que se concretó con el apoyo de importantes empresas. Por eso, gracias”, concluyó.

El recorrido
Alan comenzó con una actuación discreta, lejos de la punta y marginado de los mejores 100, pero a medida que fue creciendo la exigencia de la prueba logró avanzar en el clasificador. En la 1ª etapa, Eduardo terminó 123º, luego se ubicó 107º en la 2ª y 124º en el tramo que finalizó en San Juan. Después arribó 101º en la 4ª y quedó 5º en Fiambalá. Ya en el ingreso a Chile, después de la suspensión de la 6ª etapa, Alan mejoró su performance y entró entre los mejores 100 con un 94º puesto en el 7º tramo. Cayó al 102º después del día de descanso, pero recuperó terreno en la 9ª etapa y a partir de ahí fue en ascenso. Quedó 87º en Iquique-Arica (Chile) y 85º Arica-Arequipa, en el ingreso a Perú. En la primera etapa disputada íntegramente en suelo peruano, Alan consiguió la que hasta ahí era mejor actuación parcial y obtuvo un meritorio 69º puesto en la etapa, que lo llevó al lugar 85 de la general. Luego se ubicó 78º en Nasca-Pisco y, finalmente, se ubicó 65º en la corta última etapa entre Pisco y Lima. Con ese desempeño, el piloto del equipo Elf terminó 82º en la general entre los 188 participantes que tomaron partida de la prueba, de los que apenas 97 lograron completar el recorrido de 8.363 kilómetros (4.406 cronometrados).


Dejá tu comentario

Te Puede Interesar