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Cartas de lectores

12 de julio de 2011 - 00:00

 

Malograr a un hijo

 

Sr. Director:

1) Darle todo lo que quiera satisfaciendo sus caprichos. Lo harás creer que todo se alcanza sin esfuerzo y cuando sea mayor exigirá lo mismo de la sociedad.

2) Recoge lo que él tira y desordena, permite que destruya a su antojo y repara los daños sin reconvenirlo. Crearás en él la idea de que todo el mundo debe servirlo y que él tiene derecho a exigirlo.

3) Dale siempre la razón, contra el maestro, los vecinos, lo mayores o los compañeros, y lo harás soberbio e injusto convenciéndolo de su infalibilidad.

4) Aplaude la grosería y la fuerza bruta y creerá razonable aplicar la ley de la selva.

5) Cuando falte el respeto a alguien, sonríele, perderá la noción de la consideración a sí mismo.

6) Apoya su tendencia al engaño y aprovechamiento. Estimularás los malos instintos que llevamos adentro.

7) Tolera que sea desconsiderado con los humildes o los servidores y perderá la noción de la convivencia y el amor al prójimo.

8) Foméntale el lujo desmedido y podrá alcanzar algún placer pero no la felicidad, confundiéndose sus conceptos.

9) Si no lo haces, ve a diario lo mucho que posee, sólo por haber “nacido en este tiempo” y “este medio” sin que para ello hayan concurrido su voluntad ni su esfuerzo, no comprenderá “la deuda del hombre con la sociedad”. Le faltará el impulso generoso de la solidaridad social y sólo será un resentido.

10) Deja que maltrate a los animales y destruya las plantas. Se convertirá en un hereje, entonces no podrá gozar el maravilloso espectáculo y ejemplo de la naturaleza.

11) Disimula la mentira y se convencerá de que puede engañar, pero perderá la confianza en la palabra, en los demás y en sí mismo.

12) Tolera que no respete la propiedad ajena y le faltará tranquilidad para gozar de la suya.

 

Vittorio Dal Lago, DNI 15.106743


 

Gracias por el apoyo

 

Sr. Director:

A través de esta nota me dirijo a mis compañeros de FV S.A. Digo compañeros porque a pesar de que hace más de tres años que no trabajo en la empresa aún están presentes en el profundo dolor de mi pequeña hija Leila.

Gracias compañeros y amigos por el cariño y afecto que a pesar del tiempo lo siguen expresando cuando uno más lo necesita. Por el estímulo que me ayuda a continuar en la vida y a seguir luchando por mi familia.

Creo que en la vida nadie está preparado para perder a un ser querido, mucho menos de forma tan injusta; ni de saber el dolor que se siente hasta que a uno le toca vivirlo.

Sé que nada devolverá la vida de mi hija, pero pienso seguir hasta que se haga justicia y condenen al culpable que le quitó la vida a Leila, de tan sólo 12 añitos.

Por eso compañeros y amigos, nuevamente agradecidos por el apoyo incondicional en estos momentos tan difíciles que me toca vivir. Gracias Andrés Diricio, Alejando Monzón, Ruiz Díaz, Sebastián Ortiz, Soria, por estar y representar a todos aquellos amigos que aún están.

 

García Antonio E. DNI 16.913.525 

 

 

 

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