Cumplió 102 años una vecina de Fátima
Amalia Ángela Barbieri recibió presentes de parte del Municipio.
La mujer eterna, como la bautizó El Diario el año pasado, festejó en su casa de Fátima su cumpleaños 102. Se trata de Amalia Ángela Barbieri, que como cada año anota en un cuaderno cada llamado telefónico y el horario en que los recibe mientras espera horas más tarde soplar las velitas junto a sus allegados.
Nació el 31 de mayo de 1909, en Buenos Aires y llegó a Fátima en 1952 para trabajar en la estación de servicio de su tío, que estaba sobre la ruta 8. Allí, el encanto del lugar hizo que junto a su esposo, lo adoptaran como su propio suelo.
Con más de un siglo de vida, un gran sentido del humor y una vitalidad envidiable, la “mujer eterna”, recibió el saludo de cumpleaños que le envió el intendente Humberto Zúccaro a través de funcionarios de Tercera Edad, Prensa y Protocolo.
Como cada año, pero sin dejar de sorprenderla, Amalia recibió llamados y saludos de todo el país y del mundo, por donde están repartidos sus familiares. Fue infaltable también la presencia de sus sobrinos, Daniel Díaz, de 72 años y Hugo, de 74, hijos de su hermana Josefina, encargados de los preparativos de los festejos.
En su juventud, fue campeona de tenis en Córdoba, jugando para el Club Atenas. Con lo que describe como un saque rasante, al cual asegura nadie podía devolverlo, se coronó campeona en single y dobles, que por entonces era mixto, junto a Humberto Valladares.
Aún conserva en su casa trofeos y recuerdos de sus años mozos y aconseja a la juventud que haga deportes, asegurando que es la fuente de la vida. Es que la mujer eterna no sólo era una excelente tenista, sino también una gran nadadora.