Arresto domiciliario para el joven condenado por cultivar marihuana
Pablo Aguirre podrá volver a trabajar al Ministerio de Educación.
La Justicia de San Isidro concedió el arresto domiciliario para Pablo Aguirre, quien hace dos semanas había sido condenado a cuatro años de cárcel por cultivar marihuana en su casa de Del Viso.
La medida se concretó ayer mismo, por lo que ahora Aguirre seguirá en condición de detenido pero en casa de familiares, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Además, la decisión incluye salidas laborales que le permitirán volver a trabajar al Ministerio de Trabajo.
Mientras la hermana de Pablo, Stella Maris Aguirre, cumplimentaba los trámites para su liberación, la medida trascendió rápidamente a través de Facebook, donde se formó un grupo que pide su libertad. Muchas de las casi dos mil personas que integran la página –muchos de ellos compañeros de trabajo de Pablo- manifestaron a través de esa red social su alegría por la decisión judicial.
“Feliz de que Pablo esté en su casa. Pero mucho más feliz voy a estar cuando lo liberen de culpa y cargo.”, posteó Sabrina Álvarez.
Es que la causa de Aguirre no está concluida. Ahora, deberá aguardar los tiempos procesales en espera de la apelación.
Es que tanto Aguirre como sus defensores apuestan a una declaración de inocencia por inexistencia de delito, ya que entienden que la tenencia –o en este caso el cultivo- para consumo personal no debe ser penalizado.
El caso
La casa de Aguirre, en Del Viso, fue allanada por la policía en marzo del 2010 a raíz de una denuncia anónima. Los uniformados secuestraron en la vivienda 12 plantas de marihuana, lo que derivó en la instrucción de una causa judicial.
Durante la investigación, antes de que la causa llegara al debate oral, allegados a Aguirre aseguran que el acusado recibió una oferta para aceptar la culpabilidad a cambio de una condena en suspenso a un año.
Esa posibilidad fue rechazada por Aguirre, quien prefirió llegar al juicio oral para probar su inocencia ante los estrados judiciales.
El resultado, sin embargo, no fue el esperado: el 11 de mayo último, el Tribunal Oral Nº 6 de San Isidro presidido por el juez Federico Xavier Tuya, lo condenó a 4 años de cárcel, una pena de cumplimiento efectivo.
Ese mismo día, Aguirre quedó detenido y fue alojado en una celda de la DDI de San Isidro, donde permaneció hasta ayer, cuando le fue otorgado el arresto domiciliario.
El jueves de la semana pasada, amigos y compañeros de trabajo de Aguirre, junto con militantes a favor de la despenalización de la marihuana, se movilizaron en reclamo de su libertad. Una segunda marcha se estaba organizando para mañana, pero su realización estaba en duda a partir de la medida de ayer.