ver más

Quince primaveras

Encontra las fotos de  este articulo, e la edicción impresa.
22 de mayo de 2011 - 00:00

 

Elba Alicia Negrita Méndez en aquel 31 de julio de 1960, cuando cumplía sus dulces 15 años.

 

 

 

por Armando Mathías D’Auría

 

Niñas, tan solo niñas que otrora vestían a sus muñecas, se mal pintaban sus caritas y usaban torcidas los zapatitos altos de mamá, queriendo parecerse a ellas, en una irremediable posta que la vida da.

Niñas que han crecido, y en su desarrollo personal se presentan ante la mirada atónita de papá como elegantes señoritas, portadoras de un ángel sin igual.

Señoritas que quieren y deben presentarse en sociedad, para que nuestro Pilar de siempre, reciba con el asombro pleno que da la belleza angelical a sus quinceañeras en su fiesta de cumpleaños.

Hermosas, sencillas o sofisticadas, fiestas de 15, que nuestro pueblo pilarense ha aceptado desde la propuesta de brindar adecuados lugares para tal evento, como La Casona de nuestra recordada Monina Pandolfo, los clubes Atlético, Sportivo y Unión, hasta predios ubicados en las afueras del centro urbano como La Soñada, el Grill de Fátima, etc; y especiales comercios de cotillón, fotografía, sonido, filmaciones, que permiten contar en estos lares con todo lo necesario para que este evento que deje profundas huellas de alegría, felicidad, plenitud, amistad y sonrisas por doquier a nuestra señorita, su familia y todas las personas que lo disfrutan.

Una hermosa y necesaria particularidad social, que Pilar logró en su vertiginoso crecimiento urbano; decenas de jovencitas quinceañeras que por fin de semana cumplen estos años tan maravillosos y lugares adecuados para que sea posible tal evento festivo.

Y en este encuentro dominical que mi amigo El Diario me permite tener con ustedes, lectores de siempre y seguidores fieles de mis notas, abrí mi viejo arcón de recuerdos fotográficos para que juntos recordemos imágenes de aquellos cumpleaños de 15 de antes y de los acontecidos recientemente, porque sigo considerando fundamental para mi vida de pilarense, compartir mi sencillo tesoro que tan sólo quiso, quiere y querrá el deleite de todos al mirarlo, leerlo, y como yo, recordar aquellos tiempos de un Pilar de todos. 

 

 

 

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar