Cañas y Moyá se hicieron fuertes en el césped de Pilar
Cañas ganó y hoy espera a Moyá en la final.
por Marcos Zugasti
La cuenta regresiva llegó a su fin ayer y esa iniciativa innovadora pergeñada por el Grupo NOS, de realizar una exhibición en pasto, pudo tener por fin su puntapié inicial. Atrás quedaron el cúmulo de programaciones, idas y vueltas y toneladas de trabajo -el proceso de armado llevó seis meses- para tener lista una cancha que no tuvo nada que envidiarle a las mejores en esa superficie; y que con un sábado de sol radiante lució en esplendor.
Así, en el ambiente típico relajado de las exhibiciones los ganadores del día en el coqueto Pilar Golf Club -en el kilómetro 60 de la ruta 8- fueron el todavía atlético, pese a estar retirado, Guillermo Cañas y el español Carlos Moyá, quienes derrotaron al australiano Pat Cash y a Gastón Gaudio, respectivamente, y se medirán hoy en la definición de la competencia.
El análisis del nivel de los jugadores estará viciado de relativismo por el tono de desparpajo que invita a demostrar este tipo de competencias. Es que los jugadores, entendedores de la situación, suelen mezclar en el repertorio jugadas en serio y una cuota alta de diversión, sin las tensiones de un partido por los puntos. En ese contexto, el australiano Pat Cash fue el imán que más atención acaparó en el público, tal vez también por lo novedoso de su presencia allí además de una impronta personal tan característica. En primer turno, Cañas por su parte dejó en claro que lo suyo siempre ha sido la entrega y el sacrificio aun en estos días que la actividad tenística para él tiene menores exigencias que en sus años de circuito. Jugando con alta intensidad cada uno de los puntos, el de Tapiales venció a Cash por 6-4 y 6-2, en un partido de puntos entretenidos y parejos. Claro, el que terminaba por ganar los tantos en la mayoría de las ocasiones fue el argentino y por eso se quedó con la victoria. No obstante, el australiano fue quien se robó la escena porque además de mostrar condiciones para la ocasión, con un juego de red envidiable, también sacó a relucir ese desenfado cual estrella de rock que lo llevaron a ser una gran figura del tenis hacia fines de los 80 y principios de los 90.
Más tarde, y luego de un pequeño break, Moyá dio vuelta un partido que había arrancado complicado para él y superó al indescifrable Gaudio por 4-6, 6-3 y 6-4.
La respuesta de la gente fue de menor a mayor, y de a poco fue llegando gente al lugar para tapar los distintos blancos que había en las tribunas cuando comenzó la acción, para luego alcanzar casi a los mil espectadores promediando la jornada más otros tantos invitados de cortesía.
Para hoy, los ganadores de los partidos de ayer, Cañas y Moya, definirán el torneo desde las 11 horas. Y luego, a continuación Gaudio y Cash, perdedores de la primera jornada, se enfrentarán en busca del tercer puesto, un partido que promete ser desopilante porque ambos se prenden más en el cachengue del entretenimiento para con el público, antes que en la fiereza de lo competitivo.