“Hay vinilos que suenan mucho mejor que un CD”
Daniel Ferrari con los discos, tesoros preciados de los que dice, “jamás se desprendería”.
por Alejandro Lafourcade
a.lafourcade@pilaradiario.com
Se compactan los formatos, se digitalizan los sistemas, pero ahí están los vinilos, resistiendo los embates de la tecnología. Para que esto así sea, mucho tienen que ver sus coleccionistas, defensores acérrimos del formato. Uno de ellos es Daniel Ferrari, DJ de 36 años que cuenta con una colección cercana a las 3 mil unidades.
“Empecé en el año `87 u ’88 –comentó a El Diario-, y me fue gustando tanto el formato, el material, que no pude dejarlo. Sin embargo, en Argentina no se volvió a fabricar desde el `94, pero algunos artistas todavía lo usan. Gustavo Cerati, por ejemplo, hizo una edición en vinilo de su último disco, ‘Fuerza natural’. También Miranda! editó uno”.
Daniel indicó además que “el tema del vinilo parece una antigüedad para las nuevas generaciones, ven las bandejas y les parece viejo, pero hoy estamos viendo pasar el cadáver del CD, reemplazado por el mp3 y la música digital. Lo nuevo es muy económico, pero no se compara con la gráfica, el armado, la química con la que se hace un vinilo”. En la actualidad, los discos cuestan unos 180 pesos argentinos, o 40 dólares promedio. Además, la fidelidad de un disco importado es mucho mayor que una nacional.
La colección de Daniel comenzó cuando tenía 14 años. “Me fui metiendo y hoy es mi medio de vida”, aseguró. El primer vinilo que compró fue uno de Guns and Roses (Appetite for destruction), y el segundo de Roxette en vivo, “muy difícil de conseguir”. En ese entonces “iba una vez por semana a Capital. Cuando entré en un círculo de DJ, mandaban invitaciones porque llegaban piratas desde afuera, nos juntábamos en una cueva de la calle Florida. Ahí había 7 u 8 copias de los temas nuevos y se los vendían a los DJ. Fue una linda época”.
Precisamente, hoy se pone en marcha la Feria Internacional del Vinilo, en la avenida Figueroa Alcorta. Allí, Daniel expondrá material para vender y canjear. En su colección son mayoría los discos de los ’80, hasta mediados de la década de 1990. Los mantiene clasificados por género, ya sean maxis, singles o LP´s.
Intransigente
Entre las curiosidades, Ferrari señala que “tengo muchos pictures (vinilos de color), ahora se editó uno de Michael Jackson, muy vendido en EE.UU. a fin de año. Madonna sigue sacando, Lady Gaga también saca, como los Rolling Stones. Tienen menos calidad, por el material que usan, son un poco más caros (unos 55 dólares), pero son buscados”.
Además, como buen fanático, está en todos los detalles, como “la gráfica y el armado. Sostener un disco es como tocar la música y verla en los surcos, sabés donde vienen los bajos, dónde empieza a cantar... Al arte de tapa lo leo mucho, ya que en el CD últimamente no hay mucha información del estudio o la mezcla. En el vinilo, esa información sigue viniendo”.
En cuanto a las tapas, “una que me llamó mucho la atención es la del último disco de Robbie Williams, que es un grandes éxitos triple. De los clásicos, una edición limitada de Donna Summer, son cinco discos. Lo ví por Internet, pero no lo pude conseguir”.
Defensor de su formato preferido, afirma que sobre el CD: “Cuando salió pensé que iba a tener mucho éxito, pero pasaron 20 años (al país llegó en el ’91) y es como que ya perdió el sonido en manos del mp3. Ahora se compacta mucho y no se llega a la fidelidad que tiene el vinilo, en el que podés escuchar instrumentos que en el CD no los vas a escuchar, hay vinilos que suenan mucho mejor que un CD. Hoy las compañías comprimen tanto que discos como los de Ricky Martin son horribles, suenan a distorsión”.
Como una declaración de principios, afirma: “Soy fanático del vinilo, lo defiendo a muerte, es mi formato preferido. Quizás el día de mañana haya algo que lo supere, pero hasta ahora no pasó. Por mi trabajo pasé por todos los formatos: el DAT, el minidisc, el disco láser, el casette, pero al vinilo lo llevo en la sangre”.
En número
1987 es el año en que Daniel comenzó a coleccionar vinilos.
3.000 unidades forman parte de su colección.
1994 es el año en que dejaron de fabricarse discos en nuestro país.
180 pesos es el precio estándar de un vinilo en nuestro país.
Queridos
Entre sus discos más valiosos, Daniel Ferrari menciona “el Álbum Blanco de The Beatles, que no se consigue. Y de los nacionales, los vinilos de Los Redondos, muy difíciles de conseguir. No los cambiaría nunca, los voy a guardar para siempre. También tengo todos los discos de Dire Straits, entre ellos uno muy difícil de conseguir”. Y agrega: “Hay cosas que las compro cerradas y las guardo, como un disco de Ilegales del año ’92”.