Pasado y presente de Manuel Alberti en su fiesta aniversario
Integrantes de la Cámara de Comercio le entregan una placa al padre Tomás Llorente. Quieren que una calle de la localidad lleve su nombre.
La localidad de Manuel Alberti celebró sus 47º aniversario, tomando como referencia el año de la creación de la actual estación del ferrocarril Belgrano Norte, que en una primera etapa se llamó Apeadero Km. 42. La celebración se llevó a cabo con una gran fiesta popular en el nuevo boulevard de Santa Inés.
En el evento hubo una importante convocatoria, en donde se destacó la numerosa presencia de jóvenes, a pesar de un viento intenso que hizo su vigor cuando el sol y la tarde nos iban cayendo.
Hubo un amplio y variado festival artístico. Actuaron el ballet folclórico de la Casa de la Cultura de Alberti, el Grupo Malagueña, Eduardo Rojas, El Instinto, Amor Eternos, Taberna de Moe, Román y bailarines, Vany - La Morocha, Hasta el Final y el cierre a cargo del Centro Murga Los Elegantes de Alberti, coordinado todo por Daniel Díaz.
También se habló de historia y de cómo fueron los comienzos de la localidad. De una manera didáctica, dinámica y sintética, se recordó a los pioneros que comenzaron a trabajar muy duro para el barrio cuando no había nada, como por ejemplo la Sociedad de Fomento Dorignac.
Así se destacó la labor en condiciones muy difíciles, de una institución que a principios de la década del ’60 tuvo la visión de concretar una de las plazas centrales, el tendido eléctrico, gestionar la actual Escuela Nº 2 e incluso la estación ferroviaria, para lo cual no sólo se encargó de tramitarla ante las distintas oficinas burocráticas, sino que tuvieron que pagar ese derecho y luego construirla con sus propias manos.
Si hablamos de historia o de pioneros, no se puede omitir la tarea del padre José Roquetta, que más allá de su labor pastoral, fue uno de los grandes impulsores de lo que hoy es el Instituto María Madre Nuestra.
Luego del fallecimiento del padre Roquetta, ya en el año 1981, llega hasta Alberti el padre Tomás Llorente que además de su tarea pastoral, le da un gran impulso al instituto sumando distintas obras como el gimnasio, el nivel secundario y más adelante el magisterio. También se destacó como clave en la historia de la localidad, la construcción de la parroquia Santa Rosa de Lima y las otras feligresías, así como la tarea de Caritas, fundamentalmente en la época de la crisis económica (por ejemplo el año 2001), un hogar para ancianos y el club donde se le dio apoyo escolar y merienda a más de 300 chicos, forman parte de su currículum personal.
Es por todo esto que dentro del marco de una gran fiesta popular, la Cámara de Comercio de Manuel Alberti tomó la decisión de entregar una placa en reconocimiento a la tarea comunitaria y al compromiso para con el pueblo de Manuel Alberti del padre Tomás Llorente.
“Desde la Cámara de Comercio estamos convencidos de que a los homenajes hay que hacerlos en vida, además creemos conveniente que alguna de las calles lleve su nombre, al igual que la de muchos vecinos pioneros, que con su trabajo, hicieron que Manuel Alberti tenga su lugar, es parte del legado para las futuras generaciones”, señalaron desde la entidad.