Las 3 preguntas y la yapa
-¿Qué balance hacés de 2010?
- Fue un año de mucha siembra: canté más que otros años, autogestioné muchas fechas compartidas con otras cantantes y músicos, lo que me enriqueció muchísimo. Eso hizo que se abrieran muchas posibilidades y proyectos que este año, que recién arranca, ya estoy empezando a ensayar. Por suerte son proyectos que mezclan lo actoral con lo musical, así que estoy muy contenta.
-¿Se pueden ir adelantando algunos de esos proyectos?
- Estoy empezando justamente hoy miércoles a ensayar con la cantante Maia Varés -con quien el año pasado compartí varios escenarios-, junto a un director teatral que acaba de ganar premios en el Festival de Teatro de General Roca. Los tres tenemos la idea de armar un espectáculo de tango con textos y escenas, de manera de poder fusionar el teatro y la música ciudadana, todo autogestionado y con textos propios. También estoy ensayando con el compositor Marcelo Saraceni para hacer un espectáculo con sus composiciones, también en un marco teatral con textos míos y de otros autores. A su vez, estoy eligiendo repertorio para mi próximo disco: la idea sería grabar a mitad de año, o sea, que si Dios quiere para agosto estaría bueno que esté ya en la cocina.
-Hablando de autogestión, ¿hoy en día es clave?
- Para mí sí lo es, y para muchos de mi entorno también. Las nuevas generaciones están focalizándose mucho en la acción, y no en esperar que te llamen o te convoquen para hacer algo. Hay que “remover la tierra”, tirar redes, barajar y dar de nuevo cuando las cosas no salen, y no quedarse esperando. Por suerte, muchos hoy lo vemos así, entonces nos juntamos y se arman cosas interesantes.
-La yapa: ¿Cómo es trabajar con Palito Ortega?
- Hace siete años que estoy con él, la verdad somos todos muy compañeros y lo que se arma en la previa y en el escenario es muy bueno. Nos divertimos mucho y somos todos buena gente, cosa más que importante, ya que nos vamos mucho de gira y compartimos muchas cosas juntos. La pasamos bien, además de que es mi trabajo y agradezco mucho tenerlo y poder vivir de lo que amo hacer. Cantar en Pilar (en las últimas Patronales) fue una emoción. Ese recital lo recuerdo más especialmente que otros.