Presidente Derqui le dio el último adiós a su jugadora Melisa Sarco
Melisa festejando uno de los títulos con Derqui.
Decenas de personas despidieron sus restos ayer en el cementerio de Pilar.
La noticia nos golpeó a todos los que estamos cerca del deporte y especialmente del básquet. Los mensajes de texto que aparecían en el celular nos dejaban perplejos, atónitos.
Falleció Melisa Sarco. Sintético, contundente, no podía entenderse. La jugadora de Presidente Derqui de apenas 24 años dejaba de existir el jueves a las 19.30 en el Hospital de Pilar, luego de una serie de complicaciones derivadas de una infección muscular.
Las explicaciones no pueden llenar ese vacío gigantesco que queda en el alma de una ciudad y un club que la tenía como una de sus principales referentes.
La Caña, como la apodaban por su altura y delgada figura, nos dejó de repente. Pero también dejó en la memoria de todos un recuerdo imborrable de su pasión por el deporte que la identificó.
Ese mismo gimnasio de la calle Dorrego que conoció con piso de cemento y aún sin cerrarse completamente, anoche la despidió con el parqué flotante y un club en pleno crecimiento. Decenas de personas pasaron a darle el último adiós en la sede de su querido Presidente Derqui.
Fue jugadora del equipo Rojinegro desde sus inferiores, siempre deslumbrando por su espigada figura, ideal para el básquet.
Marcelo D’Andrea fue uno de sus mentores, pasando horas dedicadas a darle fundamentos y recursos técnicos para llegar a competir entre las mejores del país.
Con Presidente supo de grandes alegrías y sufrimientos en la máxima competencia femenina, como la Asociación Metropolitana.
Fue parte de todo el proceso que llevó al equipo a instalarse en la elite femenina. Fue protagonista de los años sacrificados en el Nivel C, hasta que llegó el ascenso a la B y luego el sueño hecho realidad de jugar en la A.
En el 2010, luego de tres temporadas con los poderosos, Derqui ingresó a la Zona Campeonato por primera vez en su historia, siendo el hecho más destacado del club.
Melisa fue parte fundamental del logro, como cada uno de los anteriores. Eso les valió clasificarse a la Liga Nacional B y allí dejaron otra huella grande.
En su primer torneo, clasificaron hasta el Cuadrangular Final y se quedaron con el tercer lugar en la cita disputada en Salta.
La Caña era una jugadora muy valiosa en su puesto de pivote, que era una clave para este Derqui que logró tantas cosas. Se medía con jugadoras de Selección Argentina, donde demostró su temple y su garra para jugar de igual e igual, en cualquier cancha y contra cualquier equipo.
Ya no estará más y se la va a extrañar, dentro y fuera de las canchas, donde la llora una ciudad entera intentando comprender por qué pasan estas cosas.
De frente
Mariana Barrios
(ex compañera)
“La Flaca era muy buena compañera dentro y fuera de la cancha. Nos entendíamos mucho jugando y me duele mucho esto que le pasó. Desde los 14 años que jugábamos juntas y no puedo entender lo rápido que se fue. La vamos a extrañar mucho”.
Pedro Gargiulo,
Presidente del Club Derqui
“Esto de Melisa todavía no lo podemos asumir, ya que fue muy rápido. A Melisa la conozco desde que llegó al club, siempre una chica muy tranquila, muy buena compañera y como jugadora fue una de las mejores que tuvimos. Todos los que la conocimos nos vamos a quedar con un gran recuerdo de Melisa. Ahora hay que apoyar a la familia.”
Carta de sus amigas
El adiós de sus compañeras
Caña, como le decíamos, apareció en el club por el 98 y cuando la vieron no dudaron en apostar en su potencial. Teate (D’Andrea) la hizo entrenar durante meses sola y mientras el equipo tiraba en un aro, ella practicaba movimientos en el otro. Y así salió, única, con una técnica increíble, imposible de marcar cuando estaba en la zona pintada.
Le encantaba jugar al básquet. Eso y su conducta la convirtieron en la mejor pivote que tuvo Derqui. Nunca dudó en sacrificarse, se escapaba de la facultad y cuando podía salía antes del trabajo para llegar como sea a jugar el partido de la semana.
Las que jugamos con ella la recordamos con alegría. Era una compañera positiva, alegre, siempre estaba de buen humor y alentando a sus compañeras durante los entrenamientos, los partidos y los viajes compartidos.
Sabía jugar al básquet, entendía que era un deporte de equipo y esa idea la trasladaba dentro y fuera de la cancha.
Era amiga de todo el equipo y el equipo era amigo de ella. La pasábamos genial dentro y fuera de la cancha. En cada torneo que jugábamos se hacía amigas de todas las provincias. Así fue como en el 2009 en Goya, Corrientes, se hizo inseparable de las chicas del equipo misionero. Tan bien les cayó que se la llevaron a jugar al norte. La queríamos matar, ¿cómo hacíamos sin ella? Era nuestra espalda, siempre cubriéndonos. Si ella jugaba, estábamos tranquilas. Así nos hacía sentir.
El básquet era su mundo, la hacía feliz y todas las que compartimos un pedacito de ese mundo fuimos felices con ella. Nos quedaron tus sonrisas, tu garra y tu amistad. Te vamos a extrañar muchísimo.
Tus amigas del club.
Chau flaca
por Walter Britos (*)
Me acuerdo cuando te vi jugar por primera vez en el club. Con 14 años, parecía que te ibas a quebrar con cada golpe que te dabas. Eras solo una nena muy alta y muy flaquita, pero siempre con esa humildad que muestran las grandes personas. Con el correr de los años fuiste creciendo, como jugadora y persona. Nunca un pero para conmigo, para poder hacer una nota ni cuando ganaban ni cuando perdían. Siempre con esa sonrisa y esa tranquilidad para charlar de todo. Siempre predispuesta para entregarte en cada partido. Más allá de todo esto siempre me quedó demostrado que fuiste una gran chica. Flaca, te vamos a extrañar.
(*) periodista de El Diario Regional que sigue la campaña de Presidente Derqui.