Memoria Visual: Luiso, en su faceta de recitador
El recitador que pone toda su pasión frente al micrófono no es otro que Luis David Celestino Lagomarsino, Luiso para todo el mundo, intendente de Pilar desde 1983 a 1987, cuando falleció sorpresivamente.
La fotografía pertenece a la colección de Ana María, hija del recordado Luiso, y pertenece a la década de 1950, cuando el caudillo justicialista también se dedicaba a expresiones artísticas. Detrás de su figura puede advertirse, como no podía ser de otra manera, el infaltable cuadro de Perón.
En los últimos tiempos, un grupo de la red social Facebook ha decidido rescatar la figura del ex intendente (“¿Quién fue Luis Lagomarsino?”), y en el sitio pueden encontrarse –además de imágenes inéditas- declaraciones como la siguiente: “Como recitador era realmente bueno, hasta actué en radio. Eran tiempos difíciles, había que pagarse hasta el viaje para hacer una presentación ante los micrófonos “, según expresó Lagomarsino al diario Progreso, en el año 1985.
Asimismo, Luiso también formó parte en su juventud de varios elencos de teatro vocacional, con actuaciones en obras populares y sainetes que se llevaban a cabo en clubes de la zona. Sobre esto, aseguraba que los eventos “convocaban gran cantidad de público. Por ejemplo, la obra ´El Conventillo de la Paloma´, de Vacarezza, fue todo un suceso”.
Ante de convertirse en intendente, Lagomarsino fue boxeador amateur, canillita, albañil y repartidor de querosén. En su vida política siempre abrazó los movimientos populares, por lo que en su juventud al radicalismo yrigoyenista, llegando incluso a militar en la Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina (FORJA), agrupación que tuvo a Arturo Jauretche como uno de sus máximos exponentes. Sin embargo, como muchos otros integrantes de la entidad –Jauretche incluido-, a mediados de la década de 1940 comenzó a formar parte de las filas del peronismo.
Fue concejal entre 1952 y 1955, y presidente de su partido desde 1973, reelecto en 1983, año en el que fue elegido intendente de Pilar, mientras Raúl Alfonsín se encaramaba en la Presidencia de la Nación.
El pueblo de Pilar volvió a elegirlo cuatro años más tarde. Sin embargo, a fines de 1987, con 62 años de edad, mientras compartía un asado con amigos en El Pial de Zelaya, Luiso sufrió un paro cardíaco que provocó su internación en el Hospital Italiano, falleciendo a las pocas horas. Llevaba dos días de asumido su segundo período.