Mientras los reclamos de los trabajadores de Granja Tres Arroyos, despedidos o no, siguen en aumento, la situación financiera de la compañía continúa deteriorándose y se agita el fantasma de la quiebra.
Se suman pedidos de quiebra para Granja Tres Arroyos
Acreedores se presentaron en la justicia pidiendo la liquidación de la compañía. Tiene una deuda estimada en 350 millones de dólares y más de 3.500 cheques rechazados.
La principal empresa avícola de la Argentina enfrenta una creciente presión judicial de acreedores y proveedores mientras intenta cerrar una negociación para reestructurar una deuda estimada en 350 millones de dólares.
Casa vez son más los acreedores que, tras los reiterados incumplimientos, se presentan en el expediente judicial para solicitar la quiebra de la compañía y la liquidación de sus bienes.
Por caso una proveedora de insumos para la industria alimenticia reclama más de 133 millones de pesos por cheques electrónicos emitidos por la avícola que fueron rechazados por falta de fondos al momento del cobro.
Prevención ART, la aseguradora de la firma, exige más de 4.200 millones de pesos por cuotas adeudadas de la cobertura de los empleados entre octubre de 2024 y marzo de 2026, más los intereses por mora.
Otros proveedores de indumentaria y elementos de seguridad industrial reclaman el pago de facturas impagas, mientas que empresas de logística y almacenamiento frigorífico reclaman facturas pendientes por servicios prestados.
Los datos del Banco Central reflejan la magnitud del problema: la empresa acumula más de 3.200 cheques rechazados por un valor superior a los 54.300 millones de pesos. A ello se suman centenares de cheques sin fondos emitidos por sociedades vinculadas al grupo empresario.
La situación de los trabajadores
El conflicto impacta de lleno en los casi 7.000 trabajadores que dependen de la actividad de la compañía. En la planta de Pilar se registraron 80 despidos, y cerca de otros 200 empleados continúan en la incertidumbre sobre su futuro laboral. A todos, la empresa les debe varios meses de sueldos, aguinaldos y aportes.
En los últimos días, los despedidos bloquearon el acceso a la planta de La Lonja en reclamo de que Tres Arroyos acepte negociar un plan de pagos. Pero finalmente fueron obligados por la policía a dejar entrar los camiones que estaban varados para que la firma retomara la faena.
Sin embargo, denunciaron que buena parte de los poyos que ingresaron al frigorífico ya llevaban varias horas muertos y estaban en avanzado estado de descomposición, por lo que advirtieron sobre las condiciones sanitarias del producto que saldrá de la planta.
La crisis ya se había manifestado en los reiterados reclamos sindicales por el pago fragmentado de salarios, la paralización de la planta La China, en Concepción del Uruguay, y la reducción de los niveles de faena.
El resultado de las negociaciones con los acreedores será determinante para definir el futuro de la empresa y de quienes trabajan en ella.