Con la intención de no seguir perdiendo parte del arbolado que da una de las características distintivas al Pilar verde, el proyecto del nuevo Código de Ordenamiento Urbano y Territorial de Pilar (COUTP) busca poner límites a la tala con fines de desarrollo inmobiliario.
Obligarán a las nuevas construcciones a respetar el arbolado
Para eso, se incluyó una ordenanza complementaria del código que regula “la necesidad de continuar con una política de cuidado ambiental”.
Así, el proyecto establece que
Para eso, obliga a que toda “solicitud de prefactibilidad, factibilidad o permiso de obra” deba “fijar con precisión los árboles existentes en el frente y en la parcela” a ser intervenida.
El proyecto establece, de todos modos, que la reglamentación de la ordenanza “establecerá las formas técnicas de Compensación de Espacios Para Preservación Arbórea”, ya que aunque establece que el “objetivo fundamental (es) la preservación de los árboles existentes”, señala que se puede “autorizar la compensación de los espacios que ocupan los árboles con la invasión de algunos de los retiros laterales, de frente y de fondo”.
“La promoción, conservación y restauración de los ecosistemas requieren un cuidado y adecuación al avance de la ciudad”, señala el texto. Y recuerda que “es necesario que toda actividad urbana en general deba respetar el arbolado existente”.
A la vez, el COUT establece que “al crear o ampliar núcleos urbanos se limiten con cursos o espejos de agua permanentes, deberá delimitarse una franja que se cederá gratuitamente al Fisco Provincial arbolada y parquizada, mediante trabajos a cargo del propietario”.
Esa franja “tendrá un ancho de cincuenta metros a contar de la línea de máxima creciente en el caso de cursos de agua y de cien metros medidos desde el borde en el caso de espejos de agua”, señala el texto.