El Pilar que viene apuntará al crecimiento urbano hacia áreas aún no desarrolladas, con ejes en el acceso equitativo a la tierra, el cuidado ambiental y la protección al patrimonio del distrito.
Nuevo Código Urbano: así se planea el Pilar que viene
Así se desprende de los lineamientos que establece el proyecto del nuevo Código de Ordenamiento Urbano y Territorial de Pilar (COUTP), un cuerpo normativo de 123 páginas, 218 artículos y 9 anexos que el Municipio elaboró durante el último año y medio con asistencia técnica de la subsecretaria de Territorio de la Provincia de Buenos Aires y financiamiento del Consejo Federal de Inversiones.
El proyecto se pondrá en discusión desde el próximo lunes, en una asamblea pública que se realizará en el Teatro Ángel Alonso. Luego, deberá ser aprobado por el Concejo Deliberante y convalidado por el gobierno provincial para entrar en vigencia. Recién entonces, reemplazará al código actual, vigente desde 2019 elaborado por las administraciones de los macristas Nicolás Ducoté y María Eugenia Vidal.
Preservación
El proyecto de nuevo COUTP divide el territorio en dos áreas, Urbana y Complementaria, y a cada una en distintas zonas, con usos e indicadores urbanos específicos, como densidad poblacional y altura máxima de las construcciones. La primera se divide en 10 zonas: Comercial Administrativo, Residencial 1, Residencial 2,
Residencial 3, Residencial 4, Panamericana E, Panamericana 1, Panamericana 1 A, Panamericana 1 B y Subcentro Barrial.
El área Complementaria, en tanto, se subdivide en 9 zonas: Residencial 1, Residencial 2, Residencial 3, Residencial 4, Club De Campo, Producción Intensiva, Zona Mixta Industrial, Industrial Exclusivo Logística e Industria Exclusiva.
Una de las novedades del proyecto es el establecimiento del Distrito de Preservación y Recuperación del Patrimonio Ambiental y Educativo, una disposición particular de las zonas que define como “áreas verdes en donde los ambientes originales han sido modificados por las actividades antropogénicas y que requieren ser restauradas o preservadas, en función de que aún mantienen ciertas características biofísicas y escénicas, las cuales les permiten contribuir a mantener la calidad ambiental”.
En el proyecto se determina 4 subdivisiones: Polo Educativo Regional Pellegrini, Uso Específico, Protección Patrimonial y Restricción ambiental. Esos nomencladores establecen límites a los usos permitidos, más allá de que las zonas o parcelas protegidas estén rodeadas por espacios urbanos o industriales.
Tierra y ambiente
El proyecto crea un Fondo de Desarrollo Urbano y un Banco de Tierras con el objetivo de generar nuevas áreas urbanas en el distrito, tanto a través de loteos municipales como de programas de mejoramiento barrial. En todos los casos, contempla la ejecución de redes de infraestructura de servicios y de equipamiento urbano.
Este aspecto constituye una novedad en el distrito, que no tenía hasta ahora planes para el acceso a lotes con servicios, un bien escaso.
Para eso, el nuevo COUTP se nutre de la ley provincial de Acceso Justo al Hábitat, que obliga a los desarrolladores urbanos privados a ceder tierras al municipio.
A la vez, el proyecto establece mecanismos para evitar la coexistencia de zonas urbanas con actividades que impliquen molestias o riesgos. Incluso crea un programa para “incentivar el traslado de industrias radicadas en donde su actividad molestias a las zonas residenciales adyacentes”.
“Con la capacidad limitada de cobijar nuevas industrias en los parques industriales, se requiere la oferta de suelo industrial apto, que no cause incompatibilidades con la actividad residencial, no dañe al medio y con fácil acceso a las vías primarias de circulación”, señala el texto.
“Este Nuevo Código buscará subsanar desigualdades, preservar el hábitat, orientar la inversión privada a la generación de empleo de calidad y garantizar un crecimiento sostenible para las próximas décadas, pensando en una ciudad dinámica y en sus relaciones sociales, económicas y culturales”, remarcaron desde el gobierno.