La puesta en marcha de la Universidad Nacional de Pilar es uno de los grandes enigmas que abre en el distrito la elección de Javier Milei como futuro presidente de la Nación.
La Universidad de Pilar, la mayor duda del nuevo escenario
La casa de estudios, creada por ley del Congreso en septiembre pasado, tiene un importante avance en su implementación, pero aún requerirá de decisiones administrativas, políticas y presupuestarias del nuevo gobierno. Y es sabido que tanto Milei como buena parte de sus partidarios se manifestaron abiertamente en contra de la creación de nuevas universidades de cercanía.
La Universidad de Pilar fue aprobada en Diputados el 19 de septiembre y una semana más tarde se convirtió en ley en el Senado. En su paso por la cámara baja, tanto Mieli como la actual vicepresidenta electa, Victoria Villarruel, votaron en contra de la iniciativa.
La semana pasada, el ministro de Educación Jaime Perczyk nombró a Lizzie Wanger como rectora organizadora de la nueva universidad, rol desde el que deberá asegurar la puesta en marcha de la institución educativa hasta la llegada de los alumnos.
El anuncio se hizo en un acto en el predio del instituto Carlos Pellegrini, donde funcionará la universidad.
Ese día, tanto Perzcyk como el intendente Federico Achával señalaron la relevancia del balotaje del domingo pasado para la futura universidad
El ministro señaló que el ahora excandidato de Unión por la Patria, Serggio Massa, proponía “educación pública, financiamiento y becas Progresar para los estudiantes”. Pero recordó que “el otro candidato dijo que impondría arancel universitario, que hoy costaría 235 mil pesos por mes”.
Achával recordó, a su vez, que “el proyecto no fue acompañado por la Libertad Avanza, de hecho incluso algunos de sus referentes locales sostienen que no había que acompañarlo”, recordó. Y sostuvo que Milei “ha dicho que las universidades son espacios para la política”.
Ahora, con La Libertad Avanza a días de asumir el gobierno, la duda se impone.