El trueque dejó de ser una novedad para convertirse en parte del paisaje. Impulsado por la organización Libres del Sur, el espacio de intercambio vuelve a abrir sus puertas este sábado a partir de las 14 en la sociedad de fomento de Villa Astolfi, el lugar donde comenzó y donde más habitualmente se lo ve funcionar.
El trueque, una opción que se consolida para estirar los ingresos de muchas familias
Lo que nació como una novedad con repercusión nacional hoy es parte de la rutina. Libres del Sur vuelve a organizar el encuentro en Villa Astolfi, donde lo más buscado son los alimentos.
Ana Barreto, dirigente de la organización y una de las tres coordinadoras, explicó que la idea inicial era rotar por distintos barrios, pero que terminaron repitiendo sede por las comodidades que ofrece: “Si llueve, tenemos el tinglado del club, tenemos los baños, tenemos agua caliente para el mate”. Del mismo grupo de WhatsApp surgieron además otros trueques regulares, como los de Presidente Derqui y Río Luján, y se planifica uno más en San Alejo.
Cómo participar
En una entrevista realizada en el programa de radio Agenda Propia, Barreto detalló cómo se participa. La mayoría reserva su puesto de antemano, aunque no es obligatorio: “Mientras haya lugar, cualquiera puede participar”. Hay apenas 20 mesas disponibles y al último encuentro asistieron 80 puesteros y puesteras, de modo que muchos llevan su propia mesa o tienden una manta en el piso. No se cobra nada y solo está prohibido intercambiar medicamentos o productos cuya venta no esté permitida. La jornada va de 14 a 17.
Alimentos
“La mayor demanda es de alimentos”, subrayó Barreto. En el primer reencuentro faltó mercadería circulando entre los participantes, por lo que ahora piden donaciones a agrupaciones y vecinos para que quienes llevan sus cosas puedan llevarse lo que más se necesita: fideos, arroz, puré de tomate, azúcar y aceite.
Detrás del trueque hay una necesidad concreta de generar ingresos. Barreto contó que mucha gente, aun teniendo trabajo, arma un emprendimiento porque “trabajando con un solo empleo no alcanza”.
El espacio nació tras una encuesta de Libres del Sur sobre la emergencia alimentaria, y la dirigente advirtió que la situación no mejora: “Yo lo que veo es que se profundiza. Hay mucha gente que lo va normalizando”. Citó como ejemplos saltearse comidas, tomar mate para no almorzar o que los adultos no coman para que coman los niños.
Frente a ese escenario, el trueque funciona como un rebusque y una mano para muchas familias. Por eso invitan a todos a acercarse a “chusmear” y ver si algo les sirve: cuanta más gente participe, mejor, porque “la gente está necesitando desesperadamente un alimento”.
