El Parque Industrial de Pilar (PIP), considerado el polo fabril más importante de la Argentina y el segundo más grande de Latinoamérica, se ve atravesado por la crisis que atraviesa el sector, que no para de caer desde hace dos años.
Dura advertencia del Parque Industrial de Pilar: "Las empresas están al límite"
El presidente de la cámara empresaria del complejo reveló una desaceleración de los despidos. Pero advirtió que es porque muchas firmas "redujeron sus plantillas al mínimo operativo indispensable".
Néstor Dolera, presidente de la Cámara Empresaria del Parque Industrial Pilar (CEPIP), advirtió públicamente que la situación del sector fabril “sigue siendo crítica” debido al impacto de las políticas económicas nacionales.
El dirigente alertó sobre el agotamiento del margen de maniobra de las empresas locales frente a un esquema que combina recesión, apertura comercial desregulada y subas tarifarias.
En declaraciones periodísticas brindadas a FM Estudio 2, Dolera trazó una radiografía preocupante sobre la realidad que se vive dentro del predio. Al referirse al empleo, desmitificó cualquier lectura optimista respecto a la desaceleración de las cesantías. “Los despidos se han frenado un poco, pero porque llegaron al límite”, sentenció el titular de la cámara. Según detalló, las firmas del complejo ya redujeron sus plantillas al mínimo operativo indispensable, quedando al borde del colapso: “O cierran o continúan con esta producción mínima que tienen; si siguen reduciendo empleados, tienen que cerrar”.
En marzo, Dolera había alertado sobre una aceleración de la destrucción de empleos industriales y advirtió que en Pilar se produjeron al menos 7 mil despidos desde septiembre de 2025
En total, la pérdida de empleos roda el 20% del total de los puestos de trabajo del conglomerado industrial, que tiene una planta promedio de 35 mil trabajadores.
Diagnóstico
La lectura del sector empresarial es que la actividad no muestra señales de recuperación genuina y que “no ha cambiado absolutamente nada” en el transcurso de los últimos meses para aliviar la recesión.
Dolera dirigió duras críticas hacia la gestión económica de Javier Milei, cuestionando la falta de medidas destinadas a proteger y fomentar la producción nacional en un contexto global competitivo.
Uno de los puntos de mayor fricción radica en la política aduanera y comercial. El dirigente denunció que “siguen ingresando productos de afuera” de manera indiscriminada, lo que profundiza la pérdida de competitividad de las fábricas locales, golpeadas en simultáneo por la caída del consumo interno.
“Estoy a favor de la competencia, pero en igualdad de condiciones”, aclaró el empresario, remarcando que las industrias argentinas cargan con desventajas estructurales respecto a los competidores extranjeros.
“El Parque Industrial de Pilar es clave para el país, y creemos que estas políticas lo único que hacen es castigarlo”, lamentó Dolera. Para la entidad, el impacto de la crisis excede los balances de las corporaciones y deteriora de forma directa el tejido social y la economía de cercanía en el municipio.
“Se está castigando al productor, al que da trabajo, al que intenta hacer una Argentina mejor. Va a pasar algo muy claro: nadie va a poder comprar porque no va a haber fuentes de trabajo”, enfatizó el referente corporativo.
El reclamo de medidas
Frente a la encrucijada, desde la cámara empresaria del PIP formularon un pliego de demandas urgentes para evitar un escenario de cierres masivos y suspensiones definitivas. Dolera puntualizó la necesidad de implementar dos políticas de alivio inmediato: por un lado, avanzar con una “baja de impuestos” que oxigene los márgenes de ganancia de las pymes y grandes firmas; por el otro, establecer esquemas que permitan “regular la importación” para equilibrar el mercado local.
7 mil despidos relevó el Parque Industrial entre septiembre de 2025 y marzo de 2026.