Mientras en el gobierno comienzan a analizar los pedidos de industrias y comercios para retomar la actividad, el intendente Federico Achával aseguró que “la prioridad sigue siendo la salud”. Por eso, adelantó que se monitoreará especialmente la evolución de los casos en las próximas semanas y no descartó volver a cerrar lo que se hubiera permitido abrir en caso de que los contagios se disparen.
“Si vemos que la curva de contagios se incrementa, entre todos vamos a volver marcha atrás y cerrar los comercios, porque no fuimos capaces de tomar medidas que eviten la propagación del virus”, dijo Achával, entrevistado por el programa Materia Prima de FM Plaza (92.1).
Actualmente, la duplicación de los casos en Pilar “es de entre 20 y 25 días”, un escalón por encima de los 18 días que tiene como promedio el AMBA y que lo mantiene en la fase 3 del aislamiento.
“Venimos mejor que muchos otros distritos, hay que tener en cuenta la cantidad de gente que se recupera, que son 28”, señaló Achával. Equivale a poco más del 25% de los 79 infectados confirmados en el distrito.
El crecimiento inicial de los casos en el distrito tuvo, como en el resto del país, origen en vecinos que volvieron del exterior. En este caso, en una cantidad importante: “Tuvimos más de 28 mil pilarenses que volvieron del exterior en el último tiempo por avión o vía terrestre desde distintos lugares, algunos de riesgo. Eso hace que Pilar tenga características especiales”.
A la vez, defendió el cumplimiento del aislamiento en el distrito, pese al aumento de la circulación de personas y vehículos que se materializó en los últimos días. “Dicen que la calle está llena de gente, es lógico porque el aislamiento fue teniendo distintas habilitaciones y excepciones que de a poco se fueron sumando”, explicó el intendente.
Y recordó que “al principio de la pandemia estaba exceptuado el 25% para circular, ahora en el país es del 75%. No se trata de cuánta gente circula sino de cuántas actividades están abiertas”, diferenció.
Por eso, analizó que “seguimos dependiendo de la voluntad de muchos pilarenses para que cumplan, que salgan lo menos posible, de respetar las normas para evitar el contagio”.
Advierten que si crecen los casos, darían marcha atrás a la flexibilización
Apertura
Aunque con la advertencia de que los permisos pueden quitarse de ser necesario, Achával firmó este lunes los decretos que establecen los requisitos que deberán cumplir industrias y comercios que pidan autorización para volver a funcionar.
“Entendemos que después de tantos días, hay muchos vecinos que empiezan a sufrir las consecuencias de la cuarentena, en lo económico y lo social”, dijo.
A la vez, sostuvo que “una gran cantidad de trabajadores del distrito depende de las fábricas del Parque. Exigimos a las empresas que no solo cumplan con un protocolo muy estricto puertas adentro, sino también cuidando la salud de los trabajadores, desalentando el transporte público”.
Para eso, las fábricas que puedan abrir tendrán que garantizar el transporte para los trabajadores.
En cuanto al comercio, dijo que se pondrá “el foco en el comercio de proximidad, atendido por un vecino del barrio cuyos clientes también lo sean”.
Dijo que la idea es “que la gente compre en su localidad” y pidió “que se respeten las distancias y que no haya mucha gente en los locales”.
A la hora de dar los permisos, más allá de los rubros, se analizarán las características de cada localidad. “Las horas pico no son las mismas en Derqui o Villa Rosa”, señaló.
Pero la pandemia no solo golpeó la economía privada. Achával reconoció que también “tuvo impacto importante en la recaudación” y que “hay una baja pronunciada en la tasa de Seguridad e Higiene, que depende de la actividad económica. Si una empresa no abrió no tiene sustento que abone esa tasa”.
Por ahora, dijo “estamos priorizando los servicios esenciales: salud, desarrollo social con distintos programas de acompañamiento alimentario, y seguridad”.
“Queremos asegurar los fondos el pago de los sueldos municipales. Estamos viendo alternativas con Nación y provincia para ver qué fondos podemos conseguir”, adelantó.
20
barrios cerrados y clubes de campo presentaron sus protocolos ante el Municipio como parte del pedido de autorización para que los vecinos puedan caminar por las calles internas.