Padres y alumnos de distintas escuelas del distrito se sumaron ayer sus reclamos a la primera jornada del paro de 48 horas que llevan adelante los docentes bonaerenses.
En Del Viso, realizaron una sentada para reclamar la apertura de la Escuela Primaria Nº 21, que tiene una pérdida de gas y hace casi un mes que no abre sus puertas, junto a otros 16 establecimientos.
Mientras que en Villa Astolfi, la protesta se realizó con una olla popular contra el ajuste que los gobiernos de la Nación y Provincia realizan en el área de Educación.
Cerca de cumplirse los 30 días sin clases, la comunidad educativa de la Primaria Nº 21 de Del Viso realizó una sentada en reclamo de las refacciones necesarias para que el edificio reabra sus puertas a casi un mes de estar sin actividad por una pérdida de gas.
Padres y alumnos organizaron la sentada frente a la Escuela Madre Teresa de Calcuta, donde además de los guardapolvos blancos, se vieron carteles con las leyendas “queremos a los chicos en las aulas” y “luchamos por nuestra educación”, entre otros.
El reclamo fue contra el Consejo Escolar, desde donde todavía no dieron respuestas a la demanda y aún no solucionaron la falencia edilicia, al igual que en otras 16 escuelas que hasta el lunes último, se mantenía cerradas por el mismo motivo.
Vale recordar que tras la tragedia de Moreno, donde murieron la vicedirectora Sandra Calamano y el auxiliar Rubén Rodríguez, al explotar parte de la Escuela 49 a raíz de una pérdida de gas, en el distrito rozó las 40 el número de escuelas cerradas a la vez.
Reclamo con sentada y olla popular por la crisis en las escuelas
Ajuste
Por otra parte, en la plaza San Marcelino Champagnat de Villa Astolfi, la comunidad de la Secundaria 11 y la Primaria 23, junto a delegados gremiales, realizaron una olla popular contra el ajuste en educación.
Fue en el marco de la primera jornada de paro y protesta que llevan adelante los docentes bonaerenses (ver página 3), para darles el plato de comida a los chicos que no están teniéndolo por la deficiente entrega del Sistema Alimentario Escolar (SAE).
El edificio que comparte las 11 y la 23, reabrió hace una semana, luego de 21 días sin clases por falencias en la instalación eléctrica, tras la explosión de un ventilador y pérdida de gas en distintas estufas.
La actividad comenzó a las 9 y cerró pasado el mediodía con una gran concurrencia de padres, alumnos y docentes que reclaman por el “cuidado de la educación pública”.
“Queremos escuelas dignas, donde podamos estudiar y enseñar”, fue una de las consignas, junto a “Escuelas seguras” y “No al ajuste en educación”.