Luego de críticas y acusaciones cruzadas entre el gobierno municipal y la ONG que creó la Casa de Abrigo, Amigos del Alma, finalmente llegó el acuerdo. Desde ayer, el refugio depende de la subsecretaría de Asesoría de Gobierno, cuya titular es Sandra Cabrera, dejando de depender, de este modo, de la secretaría de Desarrollo Social y logrando que se retome el diálogo entre la ONG y el Municipio.
Reabren diálogo por la Casa de Abrigo
Ana Clara Villamayor, presidenta de la asociación Amigos del Alma, destacó que "todo el mes de agosto pudimos mantener un diálogo con el Municipio, que es precisamente lo que habíamos perdido, y estamos empezando a trabajar juntos para que la situación de la Casa de Abrigo, mejore”. Además, Villamayor se mostró con "mucha expectativa” y agregó: "Cuando funcionaba bajo control de la secretaría de Desarrollo Social, funcionaba pésimo y no había conversación, ahora nos estamos reuniendo una o dos veces por semana y mantuvimos charlas muy educadas y agradables con el equipo de la subsecretaría que se hará cargo a partir de ahora”.
Cabe destacar que a fines de julio, la ONG denunció a través de un comunicado un abandono total por parte del Estado, describiendo la situación que atravesaba el refugio como "alarmante”.
Quien, a partir de este mes, tendrá la responsabilidad de controlar lo que suceda en la Casa de Abrigo es Sandra Cabrera, que resaltó que "el intendente quería tener un contacto más directo con el refugio, por eso resolvió que pasara a depender de nuestra subsecretaria”. Asimismo, apuntó: "La idea es que, a partir de ahora, haya una interacción más fluida, que hasta el momento no la había, porque desde el Municipio consideramos que cumple una función primordial”.
Aunque las conversaciones entre la ONG y la subsecretaría de Asesoría General de Gobierno comenzaron a comienzos de agosto, recién a partir de la Casa de Abrigo empezó a depender de dicha área de manera formal. A pesar de ello, todo este tiempo estuvieron trabajando de manera mancomunada para determinar quiénes serán los coordinadores del refugio y, asimismo, trabajar en la formación del personal que se desempeñará en la institución ya que, como mencionó Villamayor, "es un lugar muy complejo para trabajar”.