Hay obras que tardan en concretarse. Algunas, incluso, más de medio siglo. Ese parece ser el caso de la calle Savio, acceso principal al barrio Pellegrini, y conocida por su destino final: la ex fábrica militar.
Después de 55 años, asfaltan la mitad que falta en una calle
Es Savio, en el barrio Pellegrini. En 1962, se pavimentó una sola mano de la calzada. Tras los reclamos vecinales, comenzaron las obras para completarla. Se realizaría en abril.
Después de 55 años desde que se pavimentara solo una mano –la que va en sentido desde la vieja industria hacia la ruta 25-, el gobierno municipal anunció que asfaltará la mitad que permanece de tierra y que convierte a todo el conjunto vial en un verdadero despropósito.
Nadie que haya pasado alguna vez por ahí habrá dejado de preguntarse el motivo por el que la obra se hizo de tal manera. Y, sobre todo, por qué permaneció igual desde 1962 hasta la fecha, periodo en el que la zona experimentó un sinnúmero de transformaciones.
El secretario de Obras Públicas del Municipio, Guillermo Iglesias, le confirmó a El Diario que durante abril se asfaltarán los 2 mil metros de media calzada, que actualmente es de tierra.
El trabajo estará a cargo de un equipo propio de la Comuna, alguno de los que actualmente están abocados a las tareas de bacheo, fresado y repavimentación en los cascos céntricos de las localidades.
El asfalto se realizará con material caliente, ya sea el que se adquirió en las compras ya realizadas por la Comuna o bien el que ingresará en las nuevas licitaciones que se están preparando.
Mientras tanto, la secretaría de Servicios Públicos, a cargo de Analía Leguizamón, se encuentra realizando las tareas preliminares, que constatan principalmente de la preparación de la base con tosca.
Según anticipó Iglesias, cuando esos trabajos estén finalizados, se pondrá la fecha al inicio del asfalto.
Un largo camino
Cuando se asfaltó la mitad de la calle Savio, en 1962, la zona tenía muchas menos viviendas que en la actualidad. La radicación del barrio cerrado Segundas Colinas, en las últimas décadas, fue clave para el aumento de la densidad poblacional.
Así, aunque la fábrica militar cerró en los 90, y tampoco funciona ya la plana de anilinas que le dieron vida al barrio, sí hay otra empresa en la zona –Ovoprod- y un intenso tránsito vehicular.
A la vez, una tosquera ilegal que funcionó el predio de la ex fábrica, con la promesa de un barrio cerrado que nunca se hizo, colaboró con el deterioro de la calzada a través del paso de decenas camiones por día.
En las últimas semanas, vecinos del barrio reunieron para reclamar al Municipio el arreglo de la calle, que estaba intransitable.
Además, pidieron que se limpien las ramas y la basura, además de realizar zanjeos y mejor las calles laterales.
La respuesta que llegó desde el gobierno, semanas después, fue el arreglo de la calle y el anuncio de la pavimentación inminente. Igual, los vecinos, curtidos en 50 años de promesas, quieren ver para creer.
150
firmas de vecinos se presentaron ante el Municipio para reclamar mejoras en la calle Savio.