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Menores y violencia: la noche vuelve a quedar bajo la lupa

El fin de semana clausuraron dos boliches. En uno había chicos de 13 y 14 años. Comerciantes denuncian vandalismo.
29 de marzo de 2016 - 00:00
El negocio de la diversión nocturna en Pilar volvió a quedar en el centro de las miradas tanto del Estado Municipal como de los empresarios del sector y de los vecinos, que son quienes suelen llevarse la peor parte del asunto.
A los hechos de vandalismo que sufren cada fin de semana los comercios en las inmediaciones del corredor nocturno, se sumó otra vez un problema tan antiguo como irresuelto: la presencia de menores dentro de los locales.
En la madrugada del sábado, dos boliches bailables fueron clausurados durante una inspección del Municipio. En su interior había chicos que, según responsable del operativo, no superaban en algún caso los 13 años.
Así lo reveló Christian Rasmussen, director de Inspección nocturna del Municipio, encargado de colocar  las fajas de clausura en los boliches Vampiro y Soprano’s, ambos ubicados en el corredor de ruta 8.
Aunque el funcionario señaló que la duración de la clausura sería establecida por el Tribunal de Faltas, lo cierto es que las fajas habían desaparecido ayer de las puertas de ambos locales.
Entrevistado por el programa Código Plaza, de Fm Plaza (92.1), Rasmussen contó que viene manteniendo una serie de reuniones para buscar alguna solución al problema, y al mismo tiempo garantizar la continuidad del negocio. La apertura de matinés es la propuesta que se les hizo a los bolicheros, una medida que alguna vez ya se tomó pero no se mantuvo en el tiempo.
El funcionario, que conoce el negocio de ambos lados ya que también fue empresario del rubro, desestimó a su vez la idea de desmantelar el corredor nocturno y fomentar la apertura de boliches en las localidades, una iniciativa que sonaba con fuerza en las primeras líneas del gobierno.

Vidrios rotos
Pero la complejidad de la noche no se acaba en la puerta de los boliches. Más bien, es ahí donde empieza a hacerse todavía mayor.
Las peleas callejeras y actos de vandalismo en las inmediaciones son otras de las constantes.
Los comercios de las zonas aledañas al corredor pagan las consecuencias. Como le pasó este fin de semana a la zapatería Huellas del Pilar, de Tucumán y Rivadavia, que sufrió otra vez la rotura de vidrios y una reja que según Eduardo, propietario del local, le costará unos 20 mil pesos reparar.
El comerciante contó que fueron unos 5 menores los que actuaron. Y aunque dos fueron detenidos –el local está frente a la Comisaría 1ª-, una hora más tarde estaban en la calle.
Marcos, otro comerciante de la zona, dijo que el año pasado debió reparar tres veces la vidriera de su local. Y que en las últimas semanas, hubo al menos cuatro hechos similares solo en la calle Rivadavia.
“Con un poco más de presencia policial entre la terminal y la estación, mejoraría”, sostuvo.  Pero por el momento, los comerciantes siguen invirtiendo en rejas. 
 
locales sufrieron roturas de frentes y vidrieras en las últimas semanas. Hubo menores detenidos en al menos un caso.
 
El dato
Comerciantes del centro planean reunirse en los próximos días para reclamar soluciones al gobierno frente a los hechos de vandalismo. 

 

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