Cauteloso, medido y autocrítico. Así se mostró el intendente Humberto Zúccaro ayer al mediodía, cuando salió en conferencia de prensa a atribuirse el triunfo en la interna del Frente para la Victoria por apenas 152 votos sobre su rival interno, José Molina.
Zúccaro, autocrítico luego de su elección “más difícil”
Salió a adjudicarse el triunfo en la interna del FpV. Pero reconoció la buena elección de sus rivales. Dijo que la gente le pidió “un viraje en la gestión”. Y que en octubre será complicado.
Lo primero que hizo fue “felicitar a Nicolás Ducoté (de Cambiemos, el más votado) y también a mi adversario Molina, que hizo una excelente elección, donde ambos estuvimos a la altura de la circunstancias”.
De esa forma, Zúccaro rompió el silencio que se autoimpuso el domingo, cuando dejó su bunker sin hacer declaraciones.
Así, adelantó que el escrutinio definitivo que determinará el ganador inapelable de a interna se resolverá “a fines de esta semana”.
“Así como nos tocó dar conferencias de prensa cuando ganábamos con amplio margen, hoy debo decir que la gente no se equivoca”, sostuvo.
Zúccaro estuvo acompañado por el Jefe de Gabinete, Federico de Achával, precandidato a primer concejal, y los dos apoderados de la lista 8: el Secretario de Gobierno, Pablo Martínez, y el subsecretario del área, Javier Girado.
“Es la elección más difícil que he tenido a nivel PASO desde 2003, y esperé con cautela porque sabía que el resultado iba a ser muy ajustado para un lado o para el otro. Siendo las 4:30 de la mañana nos comunicamos con el PRO, y a ambos nos daba un resultado similar, de 150 votos a favor. El massismo, en la carga definitiva, también daba lo mismo”, indicó, apoyado en los datos de los adversarios.
Así, señaló que “a partir de hoy tenemos que llamar a la unidad del PJ, no hay vencedores ni vencidos, y debemos ser humildes, para que lleguemos a octubre juntos, en una elección difícil en el terreno de Pilar”.
Zúccaro adjudicó el resultado a varios factores. Uno fue lo que definió como un “tsunami” que azotó la Provincia para derrotar a los barones del conurbano. Así, se solidarizó con los que perdieron “como los intendentes Mariano West, Luis Acuña, Raúl Othacehé, Gabriel Katopodis (el de San Martín, en realidad, ganó su elección), y Jesús Cariglino. El electorado nos está enviando un mensaje que debemos interpretar rápidamente si queremos tener una chance en octubre”.
Además, reconoció el crecimiento de sus rivales. “Hubo una gran elección de Ducoté y Cambiemos, y un trabajo de casi 2 años de Molina que dio excelentes resultados”.
Pero a la vez, admitió que “la gente nos pide que cambiemos y hagamos virajes de gestión, como lo que ocurrió con las inundaciones, pero no solo el resultado se da por eso, algo debemos estar haciendo mal, la sociedad no se equivoca”.
Ahora, apunta a la unidad del PJ para octubre. “Me ha tocado ganar y perder, y esto depende de la humildad del ganador y que no sea soberbio el perdedor. Dejemos que sea la Junta Electoral la que dictamine quién sea el ganador, y luego nos encontraremos con Molina y con otros peronistas para unirnos”.
“Tengo la seguridad de que hemos ganado, porque son datos de varios partidos los que nos lo confirman. Si se da al revés, el que gana gobierna y el que pierde acompaña”.
“El electorado nos está enviando un mensaje que debemos interpretar rápidamente si queremos tener una chance en octubre”.
“Debemos ser responsables, saber dónde nos equivocamos, rápidamente recoger la expresión de la gente y dar ese viraje de gestión que nos pide”.