La temperatura de las campañas políticas suele subir según se va acercando la fecha de las elecciones. Y a veces no hay termómetro que la resista. Por eso, y ante las primeras advertencias por parte de la oposición, el intendente Humberto Zúccaro adelantó su intención de convocar a un pacto de no agresión a todos sus competidores en la carrera por la intendencia.
“Debemos sentarnos delante de la prensa para firmar un compromiso de no agresión. No es la primera vez que jugamos, y debería ser con todos los partidos políticos. Hemos madurado demasiado todos, y quien les habla más. Lo que menos quiero es que haya algún tipo de transgresión dentro de la política, porque lo que tenemos que hacer es darle respuesta a la gente”, señaló Zúccaro ayer, tras participar del acto de apertura del ciclo lectivo de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), en el Parque Industrial.
Las declaraciones de Zúccaro se dieron apenas conocida la convocatoria del precandidato sciolista José Molina a una conferencia de prensa para la mañana de hoy en la que, según anunció, le pedirá al intendente evitar las agresiones de campaña. Y lo acusará de “incitar a la violencia” en el discurso que dirigió a la militancia tras la apertura de sesiones del Concejo, el último 1º de abril.
Según explicaron los convocantes, se solicitará “al intendente Zúccaro el cese de la incitación a una campaña violenta, como lo dejó demostrado en su discurso posterior a la apertura de sesiones del Honorable Concejo Deliberante de Pilar”.
“Entendiendo que como dirigentes debemos ser responsables a la hora de la utilización de la palabra, que muchas veces en la búsqueda de efecto, o la declaración altisonante, puede abrir la puerta y avalar, directa o indirectamente, el accionar de los violentos”, sostienen los molinistas.
Zúccaro quiere un pacto de no agresión entre los candidatos
Propone que lo firmen juntos todos los aspirantes a la intendencia. Lo dijo luego que el sciolista Molina denunciara “incitación a la violencia” por parte del mandatario.
Ayer, Zúccaro le bajó el tono a su discurso de la semana pasada, en el que había dirigido críticas a Molina, aunque evitó nombrarlo.
“Ustedes escucharon, si eso es violencia, estamos mirando otro canal. Pero es parte de un adversario, si él piensa eso está equivocado”, dijo ayer Zúccaro.
A la vez, señaló que “es importante hablar de paz y tranquilidad en todo sentido cuando se acerquen los tiempos electorales”.
“Esto ya lo viví, él también lo vivió y sé cómo va a terminar, por eso sé que va a pedir una conferencia de prensa poniéndose en un lugar de víctima”, aguijoneó Zúccaro.
Y aseguró que si Molina “quiere hablar conmigo, tiene las puertas abiertas”, aunque señaló que lo ideal sería “sentarnos todos los candidatos, no sólo Molina, para sellar un pacto de no agresión”, sostuvo.
A la vez, puso como ejemplo que lo que hay que evitar es “lo que ocurrió hace dos años con un militante que no fue grato y era la primera vez que pasa”, en referencia al empleado municipal Pablo Saín, baleado en una pierna en un confuso episodio que la Justicia nunca aclaró.
“El folclore va a estar siempre, pero de ahí a agredir e impedir que uno pinte o el otro ponga un cartel, eso no puede pasar”, dijo, y aseguró que él mismo evita los rencores políticos y personales: “Si yo fuera agresivo, me hubiera guardado todo lo que fueron diciendo en la campaña cuando estuve enfermo, y lo sé porque hubo personas de mucha confianza que me contaron”, señaló.
HUMBERTO ZÚCCARO.
Sucesor
El intendente señaló que en los próximos cuatro años, si vuelve a ser electo, puede haber un sucesor en la gestión. Pero aclaró que “otra cosa es la conducción de la política, que mientras tenga vida y pueda jugar, se la disputo a quien sea”.