Cualquier gobernante estaría ansioso por cortar las cintas. Más si está disputando un proceso electoral como candidato. Sin embargo, el microestadio de Pilar, una obra compartida entre Municipio y Provincia, le está negando la foto ansiada tanto a Daniel Scioli como a Humberto Zúccaro.
Es que por la demora de un trámite burocrático, el traspaso de la titularidad del inmueble de Provincia al Municipio, no se pueden construir los vestuarios y baños del público, lo único que falta para terminar.
Por convenio, esa parte de los trabajos corresponde al Municipio, pero no puede iniciarlos hasta tanto no se haga el traspaso. El subsecretario de Deportes Municipal, Juan Carlos Arroyo, indicó que el trámite lleva más de siete meses de demora.
“En diciembre del año pasado, vino gente de ceremonial de Provincia para preparar la inauguración, pero vio que faltaban los baños y la postergó”, le dijo Arroyo a El Diario.
“Provincia no puede inaugurar porque no tiene baños, que tiene que hacer el Municipio, pero no entrega la obra. Estamos dispuestos a hacerlo, pero no se puede sin la titularidad, hasta por una cuestión de responsabilidad civil”, señaló.
La situación se da en medio de una coyuntura política particular. Es que cuando se firmaron los convenios, Zúccaro y Scioli militaban juntos en el Frente para la Victoria. Hoy, el intendente está en el massismo y ambos abrevan votos para sus propios espacios.
De todos modos, tanto en el zuccarismo como en el sciolismo descartaron intencionalidades políticas de uno u otro bando en la demora para negarle a su adversario una foto de campaña.
“Es un trámite que lleva varios meses, además hay muchos municipios que también esperan cuestiones similares”, respondieron voceros del sciolismo a la consulta de El Diario.
El microestadio está construido en el polideportivo de Pilar, de las calles Mercedes y Fitz Roy.
La obra estuvo a cargo de la empresa INSA SA, que a su vez subcontrató a otras firmas para que lleven a cabo algunos de los trabajos. La firma ya dio por concluida toda su labor.
El microestadio tiene casi 4.000 metros cuadrados y podrá albergar a más de 4.500 personas sentadas. La obra se realizó en poco más de 2 años, con un costo total de 18 millones de pesos. Una vez inaugurado, su piso de parqué podrá ser escenario de encuentros de vóley y básquet, además de los espectáculos que podrán presentarse.
Por ahora, sin embargo, los tiempos del corte de cinta no dependen siquiera de la campaña electoral: están a merced de un funcionario y su lapicera.
El microestadio de Pilar, trabado por la burocracia
La obra financiada por Provincia está lista. Solo le faltan los baños, que debe construir el Municipio. Pero resta el traspaso de la titularidad. La inauguración que no fue.
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mil metros cuadrados tiene el futuro microestadio de Pilar, con una capacidad para 4.500 espectadores.