La historia es repetida y con los años logró agudizarse, al extremo que hoy acercarse al Banco Provincia de Pilar para hacer un trámite, por más simple que sea, implica guardar un lugar holgado en la agenda, teniendo en cuenta de darse una vuelta en horarios y fechas convenientes.
Tras haber recolectado reiteradas quejas por parte de socios y vecinos en general, desde la Cámara de Comercio de Pilar (SCIPA) elevaron un escrito al presidente de la entidad, Gustavo Marangoni, en el que se le informó acerca de las deficiencias en el funcionamiento de la sucursal ubicada en la esquina de Lorenzo López y Rivadavia, frente a la plaza de Pilar.
“Las demoras pueden llegar a ser de media hora hasta de dos horas y media. Hay gente que está esperando a la intemperie sobre la peatonal, y eso se ve muy a menudo”, advirtió el presidente de SCIPA, Daniel Castro, durante una entrevista con el programa Materia Prima (FM Plaza 92.1).“Evidentemente creemos que le faltan más empleados”, agregó.
A ese punto está dirigido el petitorio, cuya conclusión expresa: “nosotros consideramos que la solución que vemos es sumar más empleados como cajeros y más empleados de atención al público”.
SCIPA reclama por las colas del Provincia
Elevó un escrito al presidente de la entidad. Pide más cantidad de empleados en la sucursal de Pilar. Las filas llegan a los 100 metros y las demoras pueden superar las dos horas.
Entre las fallas señaladas por SCIPA a la máxima autoridad del banco, aparece el funcionamiento de las cajas, generalmente por debajo de su capacidad.
“Se observan que pueden atender seis, pero solo atienden tres cajeros, que cerca del mediodía (suponemos por el almuerzo) solo funciona una caja”, señalan desde la entidad local.
Asimismo, suman que “otro sector del que también recibimos quejas es la atención al público, que desean sacar una tarjeta de crédito, donde atienden dos empleados y las demoras han llegado hasta tres horas”.
Las condiciones en las que la mayoría de los vecinos deben aguardar ser atendidos, al rayo del sol en verano o sorteando bajas temperaturas en invierno es lo que motivó elevar este pedido. Hay que aclarar que la situación se repite en otras entidades bancarias.
La tecnología tampoco parece traer alivio porque, como aseguran desde la Cámara de Comercio, “no funcion las máquinas de autoservicio”. Es decir que aquellas operaciones como depósito de efectivo o cheques menores a un cierto monto que podrían realizarse por ese medio, deben canalizarse por las cajas de atención personalizada.
“No estamos en contra de los trabajadores del banco pero se necesitan más empleados para brindar mejor servicio”, manifestó Castro.
6
cajas tiene el Banco Provincia. En promedio, 3 funcionan regularmente.
“No estamos en contra de los trabajadores del banco pero se necesitan más empleados para brindar mejor servicio”.
Daniel Castro, presidente de SCIPA.