Tras casi dos meses de reuniones periódicas en busca de una estrategia común hacia octubre, los ánimos de varios dirigentes kirchneristas locales comenzaron a caldearse. Tanto, que en las últimas horas se concretó la primera baja. Se trata de la CTA oficialista, representada en la mesa por su secretario general, Jesús Humaño.
A través de un comunicado, Humaño fundamenta su decisión en “las indefiniciones de articular una alternativa con vocación electoral desde la mesa del FpV Pilar para enfrentar al massismo encarnado en el oficialismo local que conduce el Dr. Zúccaro y al sciolismo, que es un desprendimiento del oficialismo local y en realidad son lo mismo”.
La disputa por la inclusión o no del siciolismo y su representante local, José Molina, en el armado es uno de los motivos de conflicto interno. Mientras hay quienes insisten en abrir las puertas al molinismo, hay quienes aseguran que enfrentar desde adentro a ese sector fue, justamente, la razón de ser de ese armado de unidad. La disputa parece ardua de zanjar.
“Parecería que hay espacios que se dicen kirchneristas y apuestan a que desde el FpV pilarense no surja nada”, acusó Humaño.
“Personalmente y como organización no somos de agachar la cabeza y decir ‘le pertenezco’”, agregó.
El concejal Santiago Laurent, uno de los referentes de La Cámpora, le bajó el tono a la disputa. “El FpV se compone de diferentes espacios y organizaciones. Es un año electoral, cada uno tiene su mirada y hay enojos, pero hay que privilegiar la unidad y trabajar sobre los acuerdos más que sobre las diferencias”, dijo.
La unidad del kirchnerismo tuvo su primera baja
Santiago Laurent