DUCOTÉ, DE FIESTA (foto)
Secretos en reunión
El futuro intendente de Pilar, Nicolás Ducoté y su esposa, la periodista Laura Zommer, cumplieron el sueño de toda pareja. Luego de pasar por el civil a fines de agosto y de la luna de miel en México, llegó la hora de la fiesta. El casamiento se realizó en Estancia La Herencia, un salón de fiestas de la localidad de La Lonja, al que acudieron unas 200 personas.
Entre los invitados estuvieron el futuro secretario de Transporte de la Nación, Guillermo Dietrich (que tiene una casa en Pilar), el electo intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, el abogado radical Ricardo Gil Lavedra y su pareja, la escritora Claudia Piñeiro, el fiscal José María Campagnoli, entre otros, además de algunos integrantes de sus equipos.
CUESTIÓN DE PESOS
Importante revuelo se generó esta semana en una dependencia municipal. Como síntoma del fin de ciclo, comenzó a correrse el velo en algunas cuestiones hasta ahora bien guardadas. Lo que trascendió en definitiva, es el sueldo que percibe una funcionaria municipal de rango medio. Sin juzgar la efectividad de su tarea, los compañeros de área encontraron unas 50.000 razones para indignarse por el salario de la joven, que dista muchísimo a lo que ellos mismos perciben.
CUESTIÓN DE MILLAS
La relación entre Nicolás Ducoté y la concejal radical Claudia Zakhem, dicen algunos, no estaría pasando por su mejor momento. Diferencias de criterios, algunas de ellas manifestadas inclusive en las horas previas a las elecciones, fueron distanciando a ambos dirigentes. La llegada al poder no pudo suavizar las cosas, más bien agrandó las diferencias. Desde el entorno del futuro intendente dicen que en los últimos días no cayó nada bien un nuevo viaje al exterior por parte de la edil, que parece, sigue acumulando millas.
SEGUIR O NO SEGUIR
Los inconvenientes que tiene Cambiemos para completar los cargos municipales, ya no se pueden disimular. Son muchos los funcionarios de segundas y terceras líneas con los que aún el próximo intendente no ha hablado y, por ende, no saben qué será de su vida en la función pública a partir del 10 de diciembre. Mientras nadie les diga lo contrario, algunos de ellos se aferran a su silla con la esperanza de que si no hay nada mejor, puedan mantener su puesto de trabajo.
SON LO QUE SON
Nicolás Ducoté parece dispuesto a hacer un culto a la discreción y al hermetismo en su trato hacia la prensa. En días en que los periodistas estamos ávidos por saber un nombre del demorado gabinete y los futuros planes de gobierno, el intendente electo parece haber dado una firme consigna. “No hablen con periodistas, pueden ser amigos, pero son periodistas”, les instruyó a los suyos. Y él mismo se encarga de reprender a aquellos que hablan un poquito de más ante los medios.
EL CAMBIO, ANTE TODO
Parece que nadie se salva del cambio en Pilar. Ni siquiera la sobria decoración del despacho del intendente Humberto Zúccaro. Su sucesor, parece dispuesto a llevar hasta las últimas consecuencias el eslogan de su espacio político. Tanto es así, que dicen por ahí que al menos tres decoradoras pasaron por el primer piso del palacio municipal para, justamente, aggiornar el despacho y reconvertirlo a los nuevos tiempos que se vienen.
¿REFUGIO Z?
El flamante defensor del pueblo, Juan Pablo Trovatelli, se esmera en aclarar que su dependencia no se convertirá en un refugio zuccarista para funcionarios que quedarán desocupados en unos días. Sin embargo, cada vez son más fuertes los rumores que indican que no es tan así. De hecho, habría recibido una sugerencia por parte del mismo Humberto Zúccaro para que incorpore al equipo de trabajo a alguien de su entorno más íntimo. Una “femenina” –como se dice en la jerga policial-, para más datos.