Los más de 5.400 empleados municipales que revistan en las distintas dependencias del Municipio son el primer gran tema que el gobierno de Nicolás Ducoté busca ordenar a su imagen y semejanza antes de que termine el año.
Ordenar el personal, la idea fija del nuevo gobierno
Esta semana comenzó un relevamiento de contratados y becarios. Busca consenso para aprobar un cambio de régimen laboral. La clave pasa por la planta de temporarios.
Mientras sus funcionarios entrevistan uno por uno a los trabajadores temporarios y becarios, el propio Ducoté busca puentes de consenso con la oposición en el Concejo Deliberante para sancionar un nuevo régimen de empleo público local.
La intención del intendente es evitar el “efecto emergencia económica”, su primera ordenanza, que por falta de diálogo previo y de tiempo de análisis estuvo a punto de naufragar y solo se aprobó tras una poda sustancial. Justamente, lo que ese reglamento perdió por el camino era todo lo referido al personal.
Ahora, volverá al campo de batalla con el régimen de empleo público. La ordenanza, de casi 100 artículos, llegará al recinto con el apoyo de los dos gremios del personal municipal, un argumento sólido a favor de su aprobación.
Además, Ducoté buscó subrayar su intención dialoguista con un gesto de apertura. El lunes, convocó a todos los bloques para entregarles el texto de la ordenanza y explicarles sin intermediarios su importancia.
Fueron dos reuniones, la primera por la tarde, con los presidentes de bloque, y la segunda, horas después, con el pleno del cuerpo.
Los gestos fueron más allá. Según algunos asistentes, el intendente echó por tierra con la intención de sus propios negociadores de apurar para hoy el tratamiento de la ordenanza. Ducoté, por el contrario, concedió una postergación hasta el lunes, con más tiempo para analizar el texto.
Temporarios
El proyecto que presentó el gobierno contiene mejoras en la calidad del empleo público municipal. Una de las más anunciadas es el reconocimiento del 3% del salario por año de antigüedad, un beneficio casi inédito en la Provincia.
También equipara el régimen de licencias entre los trabajadores de planta permanente y los temporarios, que son cerca de la mitad.
Justamente en este conglomerado de trabajadores estaría una de las claves del proyecto.
A mediados de este año, el exgobernador Daniel Scioli promulgó la ley 14.656, que fija un régimen de empleo público para los municipios. Entre otras cosas, establece las paritarias anuales.
Esa norma debería comenzar a regir el 6 de enero del 2016, pero eso difícilmente suceda. La gobernadora María Eugenia Vidal avanza en un acuerdo legislativo para retrasar su puesta en vigencia, al menos, por seis meses.
La ordenanza local vendría a reemplazar esa norma, aunque no queda claro si será solo temporalmente o si tiene pretensión de definitiva.
Las similitudes son muchas, pero también las diferencias. La central es la planta de temporarios. La ley provincial establece que solo el 20% de los trabajadores puede ser contratado con ese régimen, un requisito que soslaya la ordenanza local.
Si la ley provincial rigiera en Pilar, obligaría al Municipio a blanquear o despedir a unos 1.900 trabajadores. Algo que el gobierno no está dispuesto a hacer por sus costos demasiado altos, tanto en términos económicos como políticos.
“Vamos a estar abiertos al intercambio de ideas y a convocar al diálogo durante toda nuestra gestión”.
Nicolás Ducoté.
2.400
Empleados temporarios tiene el Municipio, entre contratados y becarios.