Este domingo, los argentinos consagraron a Mauricio Macri como nuevo presidente. El candidato de Cambiemos se impuso en el balotaje con el 51,40% de los votos, contra el 48,60% obtenidos por Daniel Scioli, del Frente para la Victoria.
Macri presidente, pero en Pilar, el que sacó más votos fue Scioli
El candidato del FpV obtuvo el 52,48% de los votos contra el 47,52% de Macri. El distrito tendrá el beneficio de contar con gobierno provincial y nacional del mismo partido.
Sin embargo, el oficialismo local se quedó con un premio consuelo. Con el 99,50% de las mesas escrutadas, el actual gobernador bonaerense fue quien más votos sacó en Pilar; 52,48% (88.611) contra el 47,52% (80.238) de Macri, poco más de 8.000 votos de diferencia.
Más allá de ser impulsado por algunos sectores de la izquierda, el voto en blanco apenas se vio reflejado con el 0,81% (1.393), mientras que hubo un 1,07% (1.836) de nulos y 0,07 (130) de recurridos e impugnados.
Otro dato a destacar fue el alto de nivel de participación. En Pilar, votaron 172.208 personas de las 208.263 que estaban habilitadas para hacerlo en las 598 mesas, es decir el 83,11%, superando la concurrencia de las PASO y de las generales del 25 de octubre.
La jornada eleccionaria fue sin dudas la mejor de las dos experiencias electorales de este año. La gran mayoría de las mesas abrió a tiempo, prácticamente no hubo demoras a la hora de votar y muchos pilarenses, a través de las redes sociales, contaron que tardaron entre uno y dos minutos para emitir su voto.
Más allá de las preferencias políticas de cada uno, el triunfo de Macri coloca a Pilar en una situación ideal de formar un triple y, por qué no, “cuádruple eje”, con los gobiernos de Nación, Provincia y si se quiere, de la Capital Federal, con quien el intendente electo, Nicolás Ducoté, tiene muy buenas relaciones, sobre todo con Horacio Rodríguez Larreta y con María Eugenia Vidal.
Humberto Zúccaro también comandó bajo gobiernos del mismo color. Tejió buenas relaciones con Néstor Kirchner, lo que reportó dividendos para Pilar. Pero la llegada de Cristina al poder fue apagando esa relación hasta su salto al massismo en 2013. Su tardía vuelta al oficialismo ya no alcanzó para corregir una suerte que parecía echada.
Volviendo a Cambiemos, esta “sintonía amarilla” es la misma que puede complicarle el armado de su futuro gabinete a quien acaba de ganar la intendencia. Como cada vez que se lo consulta sobre el tema, el domingo Ducoté volvió a defender “el talento” y la calidad de sus “equipos”, pero deslizó sus preferencias de que, en caso de ser necesarios, ocupen lugares en los gobiernos nacional, provincial y porteño. A costo de que este ascenso pueda complicar su propio armado local.
No fue un tema menor la derrota de Macri en Pilar. Aunque ya había caído en octubre, cuando el gobernador le sacó 4 puntos de ventaja. En declaraciones a FM Plaza, Ducoté dijo contentarse por haber cumplido con “los 80.000 votos que le habíamos prometido a Mauricio” (Macri). A su vez indicó que el resultado no fue malo sobre todo si se tiene en cuenta que se trata de un distrito de larga tradición peronista y si se compara con lo que ocurrió en Malvinas, Merlo, José C. Paz y Moreno, donde el peronismo ganó por amplio margen. Con la fuerza de los votos y la conciencia de la necesidad del consenso. Así arranca una nueva era política en el país y también en Pilar, donde los eternos problemas estructurales vuelven a tener otra oportunidad de solución, esa misma que espera hace años y hoy ya no tiene demasiado margen de error.