Para Gabinete, cerrar las calles no resuelve la inseguridad
El fenómeno de los barrios donde los vecinos cierran sus calles buscando seguridad crece en Pilar y comienzan a aparecer las voces en contra. Aunque aún no hay intervención oficial desde el Municipio, El Diario consultó al jefe de Gabinete Federico de Achával, que se pronunció en contra de ese tipo de medidas.
El funcionario remarcó que es su opinión personal y aseguró que el tema podría ser tratado en la próxima reunión de Gabinete junto al intendente y demás secretarios de las áreas correspondientes.
Cada vez son más los vecindarios en los que los frentistas pretenden controlar la circulación vehicular de sus calles bloqueando los ingresos y dejando solo una o dos arterias para libre circulación de rodados.
En el resto solo garantizan el paso peatonal y hay proyectos que incluyen portones eléctricos y cámaras de seguridad monitoreadas por vecinos.
Esto genera denuncias de otros vecinos que reclaman la libre circulación en calles públicas y hasta en algunos casos, quitaron las vallas que dividían su barrio del otro.
“Para mejorar la seguridad la solución no es cerrar calles”, remarcó Achával, que agregó: “para algo existe un ordenamiento provincial y municipal que regula los espacios públicos y lo que prima es la legalidad, por lo tanto eso no puede, ni debería suceder”.
Cuestión de fondo
El jefe de Gabinete pilarense insistió sobre la ilegalidad de cerrar las calles públicas y apuntó que esa medida dista de ser la solución ante los hechos de inseguridad. “Hay otras cuestiones de fondo que atacar, la seguridad se hace con educación, actividad social, participación de los vecinos en zonas periféricas”, enfatizó Achával.
En el mismo sentido, el funcionario manifestó el efecto contraproducente que puede causar el cerramiento de las calles públicas: “lo que hace es profundizar el problema y no darle solución”.
En tanto, si bien aún no hay una definición oficial, el jefe de Gabinete dijo que el Municipio tiende a que se respeten las normativas que regulan los espacios públicos y remarcó que el tema será tratado.
Y enfatizó: “esta es mi postura y si a mi me preguntan, yo respondo que ese tipo de cerramientos en espacios públicos no los quiero”.
Guiños
El papel de los “vecinos-dirigentes”
En algunos de los barrios en los que se llevó o pretende llevarse adelante un cerramiento impulsado por vecinos, hay participación política y no solo por comisiones vecinales.
En el barrio que sí está abiertamente declarado el apoyo por parte de dirigentes es en La Alborada, donde viven las concejales Claudia Zakhem de la Unión Cívica Radical y Marcela González, del zuccarista. Ambas fueron víctimas de asalto en sus casas e incluso Zakhem fue quien llevó la intención de los vecinos al Concejo.
En tanto, en el barrio Los Mirasoles, si bien nunca expresó su voluntad por el sí o el no, tiene como vecino al funcionario bonaerense y exconcejal pilarense, Roberto Fernández.
Mientras que en el Pellegrini III, donde incluso pretenden colocar un portón eléctrico y cámaras de seguridad monitoreadas por vecinos, vive el concejal Osvaldo Pugliese, quien al igual que Fernández nunca manifestó su postura. También él fue víctima de un asalto violento en su casa y la misma suerte corrieron sus familiares.