Ortega estrenó su lista con un recital rockero y cotillón K

En Monterrey, participó de un acto organizado por sus aliados del Movimiento Evita. Presentó a sus candidatos y dijo que llegó “para quedarse”. Actuó la Bersuit.

7 de julio de 2011 - 00:00

 

Valeria Domínguez, Ortega y el “Chino” Navarro sobre el escenario.

 

 

por Diego Schejtman

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Ayer fue día de estreno para César Ortega, precandidato a la intendencia por el Frente para la Victoria. No sólo sacó por primera vez a la calle su lista oficializada tras varios días de dudas, sino que también presentó en sociedad su alianza con el ultrakirchnerista Movimiento Evita, una unión impensable hace sólo algunos meses, cuando eran poco menos que polos opuestos.

El lanzamiento de la campaña se realizó ayer por la tarde en el barrio Monterrey, de Derqui, y tuvo una impronta rockera con la actuación del grupo Bersuit Vergarabat. Y si bien la convocatoria no fue masiva –no había más de 250 personas frente al escenario-, los militantes desplegaron su entusiasmo mezclando el pogo  con las consignas políticas.

 “Nos presentaron y el camino se dio muy naturalmente, no hubo nada tirado de los pelos. Enseguida me sentí bienvenido”, dijo Ortega sobre su encuentro con el Evita. Del otro lado, Valeria Domínguez, dirigente del movimiento y primera candidata a concejal en la lista de Ortega, no ocultó ciertas prevenciones iniciales.

“Nosotros cortamos la ruta para que no venga ‘Chiche’ Duhalde, claro que hubo discusiones internas cuando propusimos la alianza con Ortega”, confesó. Es que el precandidato hizo su debut político embanderado con el duhaldismo. “Pero cuando lo conocimos, vimos que teníamos ideas en común”, dijo.

Domínguez terminó de reforzar el concepto cuando subió al escenario, algunos minutos después de su charla con El Diario: “Vamos a demostrar que dos clases sociales pueden trabajar juntas”, soltó.

 

Internas

Mientras El Diario dialogaba con los candidatos, afuera, montados sobre un trailer bien acondicionado como escenario –con cabina de sonido incluida- los músicos de la Bersuit desplegaban su repertorio más popular. Y a fuerza de oficio suplían la ausencia de Gustavo Cordera, el ex líder de la banda que emprendió su carrera solista.

Las banderas rojas y negras del Evita ondeaban al ritmo de canciones pensadas más para denostar a la política que para abrazarla. Pero, paradojas de los tiempos, sonaban desde el camión ploteado con enormes rostros de la presidenta Cristina Fernández y del gobernador Daniel Scioli.

“No es para apretar a César, pero necesitamos un intendente militante y con sangre pingüina”, arengó Domínguez desde el escenario.

A su turno, Ortega prefirió no recoger el guante. Ajustado a su discurso moderado, que elige el camino de lo local evitando las pasiones encontradas en el orden nacional, prometió una “una política fresca y moderna” que se encargue “de dar soluciones y no de formular críticas”.

Detrás del candidato, tres pantallas de LCD repetían imágenes de Cristina Fernández y de Néstor Kirchner.

En las internas del próximo 14 de agosto deberán enfrentar al intendente Humberto Zúccaro. Y saben que es una parada difícil.

“Todos los días nos levantamos con la idea de ganar, para eso trabajamos. Pero sabemos también que nuestro objetivo no se acaba en el 2011: llegamos a la política para quedarnos”, dijo Ortega. Y apostó a que Valeria Domínguez pueda llegar al Concejo.

La candidata ya dejó una promesa para el caso de que eso suceda. Emulando una de las frases más citadas de Néstor Kirchner, soltó: “no voy a entrar al Concejo para dejar las convicciones en la puerta”.

 

Sin Massa

Aunque se había anunciado su presencia, finalmente el intendente de Tigre, Sergio Massa, no participó ayer del acto de lanzamiento de su ahijado político, César Ortega.

El que sí llegó fue Fernando “Chino” Navarro, uno de los principales dirigentes del Movimiento Evita.

 

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