Como turco en la neblina
Secretos en Reunión
Tras cada visita de Scioli al distrito, terminamos sintiendo lo mismo: ¿Alguien le dice al gobernador dónde está, y a qué viene? Es que el mandatario, siempre haciendo gala a su discurso inocuo (por llamarlo de alguna manera), antes de llegar a Derqui dijo por una radio porteña que minutos después iba a estar en Pilar para “urbanizar una nueva villa”. Parece que el mal de Scioli es conocido como el síndrome de helicóptero que me tiene de aquí para allá durante todo el día.
Problemas de cartel
Scioli se entusiasmaba con su discurso, ayer, en su visita a Derqui. Y en medio de tanto entusiasmo, comenzó a leer un cartel que estaba cerca del palco oficial donde se anunciaban obras como cloacas, asfaltos, saneamiento, forestación, iluminación, desagües. Todo, ante la mirada atónita de muchos vecinos que para sus adentros se preguntaban a qué se refería. En medio de todo esto, Zúccaro se miraba los zapatos haciéndose el distraído.
Si entre ellos se pelean
La segunda frustrada visita de Chiche Duhalde al distrito, esta vez por falta de adherentes al acto, fue sorpresa; para muchos, no para todos. Dicen por ahí que otro sector del duhaldismo que esta vez se había quedado afuera de la organización del evento, puso todo su empeño en decir horas antes que el acto se levantaba. La maniobre salió perfecta: apenas acudieron una decena de personas.
Que no se corte
Como esa formalidad que solemos tener con los viejos compañeros de colegio con quienes nos reencontramos, tipo “che, que no se corte”, así se trataron ayer el intendente Humberto Zúccaro y el Chino Tapia, ex jugador de Boca y campeón del Mundo en el 86. El habilidoso volante estuvo en Derqui acompañando a Scioli, regaló un par de pelotas y se fue.
Antes de la despedida, se cruzó con el jefe comunal y Tapia le dijo, “chau Humberto, bueno nos vemos y organizamos algo con el Pipa Higuaín”. No se sabe si hablaba de un picadito, de un asado o de una lista para las próximas elecciones.
Peligro de huevazo
Parece que últimamente Derqui se ha convertido en un territorio hostil para los “forasteros”. Días atrás El Movimiento Evita no permitió que Chiche Duhalde llegara a la localidad para encabezar un acto. Ayer, ante la inminente visita de Scioli, un viejo militante (ex delegado municipal de La Lonja), Moisés Ovando, parecía dispuesto a manifestarse contra la llegada del gobernador.
Aparentemente quien en sus días como concejal se ganara el mote de “Rambo”, tenía pensado atacar a huevazos al mandatario. No se sabe con qué método, pero finalmente fue persuadido y todo transcurrió con normalidad.