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Secretos en Reunión

25 de julio de 2010 - 00:00

Velitas

En un restaurante de General Rodríguez, Felipe Solá festejó sus 60 años. Lo hizo cerca de su chacra sobre la ruta 28 (sí, el mismo camino que hizo reparar durante su gestión). Al almuerzo asistieron, entre otros, los diputados nacionales del Peronismo Federal, Roberto Mouillerón, Raúl Rivara, Claudia Rucci, Adriana García y Lorena Rossi; del PRO, Federico Pinedo y Christian Gribaudo; el titular de UATRE, Gerónimo Venegas; los ex ministros Alberto Iribarne, León Arslanián y Martín Lousteau; y el intendente de Malvinas Argentinas, Jesús Cariglino. Sergio Massa, envió un regalo.

 

En la variedad está el gusto

Ya hemos destacado en esta misma sección el largo derrotero de la concejal Rosa Baiz. La ex Coalición Cívica hoy atraviesa un período de confusión ideológica y como el año que viene quiere renovar su banca, escucha ofertas. Coqueteó con el oficialismo, concurrió a la caminata que pocos meses atrás Francisco De Narváez realizó en Del Viso y hace siete días “bancó” a Chiche Duhalde en su primera frustrada visita al distrito. Esta semana le confesó a la radio 105.9 que le “gustaría escuchar a Das Naves”. En esa misma entrevista concedida al medio colega mostró que a pesar de todo es una mujer de convicciones y que todo tiene un límite: “nunca me juntaría con los radicales” dijo.  

 

“Figuretti”

Si bien es poco original parece ser el que más se ajusta. Es el apodo con el que coinciden llamar muchos vecinos de los barrios a Alfredo Pintos, titular del Obrador. Parece que el hombre sólo aparece cuando los trabajos ya están listos, para cosechar los elogios y palmadas, los cuales, no siempre estaría dispuesto a compartir con el resto de su equipo de trabajo.

 

Gauchitos

Que primero comida, que un auto, que mi mujer, que mi beba. Así iban cambiando las exigencias de El Cheto, el delincuente que durante cinco horas mantuvo 40 rehenes en el Banco Nación. Finalmente la policía accedió y se fue hasta Alberti a buscar a la madre de su hija  y a la beba, de cuatro meses, poco después. Esto fue clave para que el ladrón de entregue. Sin embargo, bastante descortés estuvo la policía. La joven madre y su beba tuvieron que volverse solas, de noche y en colectivo hasta su casa.

 

Más policías que gente…

Es la que había en la frustrada visita de Chiche Duhalde a Derqui. Como si no hubiera asuntos más importantes que atender en materia de seguridad, unos 40 uniformados custodiaban la sociedad de fomento donde debía llegar la esposa de Duhalde. Allí, apenas se había juntado una decena de personas. Sin embargo, uno de los organizadores seguía insistiendo ante la prensa que “el acto se levanta porque las condiciones de seguridad no están dadas”.

 

 

 

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