Zúccaro, ayer, con los jefes policiales de Pilar. El plan de seguridad está en la agenda de los próximos meses.
El Municipio demorará el informe sobre la pobreza
A pesar de la promesa de organizar una jornada de debate sobre la pobreza conjuntamente con las autoridades eclesiásticas de la región, que el intendente Humberto Zúccaro había realizado antes de partir a su semana de descanso, ayer el mandatario señaló que el estudio sobre la pobreza local “no será dado a conocer todavía”.
El jefe comunal aseguró que la demora se debe al fracaso que tuvo el informe que intentó lanzar la Iglesia a través del obispo de San Isidro y presidente de la Comisión de Pastoral Social, monseñor Jorge Casaretto (ver aparte).
“Los datos van a ser explicados por la subsecretaria de Desarrollo Social (Susana Do Nacimento), pero vamos a esperar un poco debido a lo ocurrido a nivel nacional, que monseñor Casaretto no consiguió el apoyo que se esperaba”, lanzó el jefe comunal, que agregó: “leí el informe y lo que puedo decir es que Pilar no está tan mal como muchas veces pensamos”.
Al mismo tiempo el intendente señaló que el informe no lo sorprendió, le mostró lo que él pensaba de la situación local y reconoció: “los bolsones (de pobreza) siguen existiendo”.
Según lo señalado por Zúccaro, el gobierno local esperará el aval de la Iglesia para trabajar en conjunto en busca de la equidad social.
El freno
Luego que se frustrara el documento sobre la pobreza que la Iglesia pretendía acordar con distintos sectores sociales, según el propio monseñor Casaretto “por las internas existentes en las organizaciones empresariales y sindicales”, hicieron detener el impulso que parecía llevar el gobierno pilarense de cara a un debate social sobre la pobreza.
A nivel nacional, el representante eclesiástico aseguró que “el documento no se pudo terminar de consensuar por el alto porcentaje de fragmentación que hay en la Argentina”, anunciando hace una semana que la Iglesia suspendió la presentación del documento, que estaba prevista para el pasado miércoles en el Episcopado.
Según Casaretto las disidencias internas se dan en las cámaras empresariales -la Unión Industrial Argentina (UIA), la Asociación Empresaria Argentina (AEA) y la Asociación de Bancos Argentinos (Adeba), entre otras, que impidieron avanzar en acuerdos, pese a que en una primera instancia las propias entidades habían dado su visto bueno.
Esta medida hizo dar marcha atrás a los dirigentes pilarenses que pretenden avanzar en la problemática de la mano de la Iglesia.