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Luis Cavanagh

La expareja de Romina Gaetani negó ser el agresor: "Ella me pegó a mí"

El empresario Luis Cavanagh declaró en indagatoria ante la fiscalía en Pilar. Invirtió los roles y dijo: "Yo sufrí violencia de género".

12 de agosto de 2026 - 17:30

El empresario Luis Cavanagh, expareja de la actriz Romina Gaetani, declaró en las últimas horas tras haber sido citado a indagatoria y dio su propia versión ante la Fiscalía de Violencia de Género de Pilar. En este sentido, invirtió los roles de la acusación afirmando: "Ella me pegó a mí".

Según trascendió, ante las preguntas de la fiscal María José Basiglio, Cavanagh expresó que “yo no le hice ninguna lesión de ningún tipo, jamás golpeé a nadie, cuido al otro ser humano". Y añadió: "También quiero dejar asentado que ella me golpeó en la zona estomacal luego de haber estado internado y con un trombo. Yo sufrí violencia de género de su parte varias veces, lo sabe la psicóloga de pareja. Ella reconoció que yo jamás la golpeé, que a ella le había dado un ataque de rabia”.

El hombre fue indagado por el delito de lesiones leves agravadas por el vínculo y por mediar violencia de género, tras la denuncia realizada en diciembre del año pasado por un episodio ocurrido en una vivienda del club de campo Tortugas.

Las imágenes de Romina Gaetani llegando a la guardia del country Tortugas para alertar que había sido golpeada por Luis Cavanagh.

La declaración de Luis Cavanagh

Sobre lo ocurrido aquel día, el empresario detalló: “Estábamos en mi cuarto, Romina me dice que se había olvidado su teléfono y me pide que se lo busque, que lo había dejado en ‘el office’, que se sentía muy cansada, que por favor se lo busque. Bajé, encontré el teléfono abierto y mensajes con una persona llamada Fena, creo que con la que ella había tenido relaciones y por lo que vi venía mensajeándose. Miré y tenía como 150 mensajes. No leí los mensajes".

A su vez, continuó: "Ella enseguida apareció, bajó a los minutos de pedirme que le suba el teléfono. La miré y le dije: ‘me mentiste y era lo único que te había pedido, que no lo hicieras, que tengamos una relación verdadera, diciéndonos la verdad’. Ella el día anterior me había dicho que había tenido una conversación porque habían ido a una entrevista de trabajo, sin que yo se lo haya preguntado. Lo que habíamos hablado con la psicóloga de pareja que era que yo quería tener una relación basada en la verdad, que ella podía tener relación con quien quiera, incluso de tener una relación abierta, pero que haya verdad”.

Cavanagh aseguró que “le pedí que por favor que se fuera. Me fui al sillón de la sala de televisión y me acosté. Ella vino, me empezó a gritar. Me quedé quieto, con miedo a que me agrediera porque ya me había agredido en varias ocasiones. Buscó sus cosas y se fue. Pasados unos 15 minutos me fui a tirarme a la pileta para sacarme un poco toda la angustia tristeza. Veo que pasa el auto de ella despacito hablando por teléfono con alguien. Me da miedo y me encierro en mi casa, cierro todo con llave, cosa que nunca hago porque vivo en un barrio cerrado y me encierro también en mi cuarto, arriba".

Pasados unos minutos "empiezo a sentir golpes en la ventana, veo por la cámara y veo que es ella golpeando con la mano abierta a un vidrio y gritaba ‘abrime, abrime’, me dio miedo que rompa el vidrio y se lastime porque son vidrios DVH -tienen una cámara de aire en el medio si uno rompe el vidrio con la mano, la presión de aire del medio hace que los vidrios se vengan encima-. Le estaba pegando muy fuerte”.

El empresario afirmó que "bajé, se acercó a la puerta de entrada que es de madera y le pedí por favor que se tranquilice. Le dije que le abría, pero que se tranquilice. Me imaginé que me iba a dar un cachetazo, pero que se iba a ir. Ella entró y me dijo: ‘vos querés que te pegue’. Le respondí ‘encima me vas a pegar’, a lo que ella contestó: ‘Vos querés que te pegue, no tengo ningún problema’. Salió hacia la mesa del comedor de manera, agarró una silla y quiso romper un ventanal de tres metros por dos metros. Hubiese sido mortal para ella y para mí. Cuando tiene la silla atrás, como para hacer el golpe, yo agarré una de las patas de la silla y la bajé al piso. Ella pasó por atrás mío, agarró otra silla y me la quiso partir en la cabeza. Antes de que me llegara a impactar tomé la silla de la parte del asiento y de una de las patas y la bajé al suelo nuevamente".

"Romina Gaetani me pegaba"

Según su declaración, "después de que le bajé la silla, ella me tiró una piña con la mano cerrada. Yo logré agarrarle la mano con la mía y me tiró una piña con la otra mano, la cual también le agarré. Ella me empezó a tirar patadas mientras yo le agarraba las manos. Yo le decía ‘por favor pará, tranquilizate un poco’, mientras caminaba para atrás. Cuando estoy llegando a la puerta, mientras caminaba para atrás, ella se tiró al piso para que no la saque de la casa. Intenté sostenerla para que no se golpee. Mientras seguía en el piso, yo la sostenía una mano, ella estaba de costado, para que no se pudiera dar vuelta y pegarme con ninguno de los brazos. Y a su vez le sostenía la pierna porque me tiraba patadas. La agarraba nada más para que no me pegara. Le pedí por favor que se fuera. Ella me decía que la soltara. Yo le decía ‘te suelto, pero por favor no me pegues, por favor andate’. Estábamos pegados a la puerta”.

También dijo que Gaetani le volvió a pegar y que después él se fue a su habitación. Escuchó ruidos y por las cámaras observó que ella había entrado en la casa. “Ella rompió el vidrio con un tacho de hierro, no lo vi a ese momento pero lo deduje porque estaba al lado de la ventana del lado de afuera y no es donde normalmente está el tacho. Ella lo reconoce. La escuché hablando por teléfono y dijo ‘acabo de sufrir un hecho de violencia en lo de Luis, acá está todo destrozado’ y se va hacia la cocina y escuché que dice ‘por favor llama al 911′. La veo por la cámara de la cocina que agarró un cuadro que yo le había regalado y se lo empieza a llevar mientras hablaba por teléfono, dejó el cuadro y se fue afuera", agregó el empresario.

Al concluir, Cavanagh indicó: “Quiero dejar asentado que la psicóloga de pareja en una de las sesiones le dijo textualmente ‘vos Romina estás loca’ y le preguntó si tomaba algún calmante durante el día. Romina dijo que no y le sugirió que lo hablara con su psiquiatra”.

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