En las últimas horas, el Tribunal Oral Criminal 1 de San Martín condenó a cadena perpetua a Lucas Borrachia, quien el 21 de diciembre de 2019 asesinó de 35 puñaladas a su pareja, Florencia Ovejero, en la casa que ambos compartían en la localidad de Grand Bourg. El feminicidio se produjo en presencia del hijo de ella, que por entonces tenía tan solo 4 años y tuvo que convivir varias horas con el cuerpo sin vida de su mamá.
Condenan a perpetua al autor de un brutal femicidio
Tal como recuerda el sitio Tiempo de Tortuguitas, la autopsia fue contundente sobre el ensañamiento de Borrachia con la víctima: el cuerpo presentaba seis heridas cortantes en el rostro; cuatro punzo cortantes en el cuello; cinco punzo cortantes más tres cortantes en su tórax; otras tantas en sus brazos (por el intento de defensa de Florencia) y en el cuero cabelludo.
La mamá de Florencia encontró el cuerpo de su hija tirado en el piso, en medio de un charco de sangre. "Nona, Lucas mató a mi mamá con un cuchillo y ahora está dormida", le dijo su pequeño nieto. Borrachia fue hallado tres días más tarde en un hotel porteño, cuando el recepcionista del lugar lo reconoció y avisó a la Policía. Sin embargo, antes de su detención el acusado intentó escapar a los tiros, por lo que también fue encontrado culpable de ese acto contra los efectivos.
Los jueces del tribunal -José Marcelo Machado, Marco Terrarosa y Julio César Di Giorgio- entendieron que no existía ninguna circunstancia extraordinaria que pudiera ser considerada como atenuante de su responsabilidad, por lo que el fallo fue unánime y encontraron a Borrachia culpable de "homicidio agravado por haberse cometido por un hombre hacia una mujer con quien mantenía una relación de pareja, en el marco de una convivencia en contexto de violencia de género".
“Estos dos años y tres meses fueron una lucha muy dura y dolorosa, que caminamos de la mano de su hijo en todo momento. Confiamos que la fiscalía estaba trabajando muy bien, lo mismo que nuestra abogada. Confiábamos que iba a recibir la pena máxima”, expresó Micaela, hermana de la víctima, al medio antes mencionado. Y agregó: "Esto es un alivio al corazón pero el dolor y la tristeza siguen, porque a Flor ya no la tenemos más. Pero saber que se hizo justicia y que ella puede descansar en paz es un alivio que recibimos”. Por eso, destacó que "pudimos gritar que se hizo justicia".
Sobre su sobrino, comentó que "le pude ‘se hizo justicia por tu mami, tu mami va a volar muy alto en el cielo y para que te quedes tranquilo, ese asesino no va a salir más’. En ese momento su aspecto cambió, porque su miedo era que vuelva a salir este tipo. Tiene 6 años pero es un nene que entiende muchas cosas”.
Abogada
La familia tuvo abogada pilarense: Maira de Vega, quien conocida la sentencia indicó a Tiempo de Tortuguitas que "este fallo es ejemplar, nos hace creer en la Justicia y en los jueces que tenemos. No todo es justicia patriarcal ni todos los magistrados fallan a favor de los femicidas… Tenemos jueces que a través de sus sentencias dan una advertencia contundente, la sociedad entera no tolera más la violencia contra la mujer y ante éstos casos no existen eximentes de responsabilidad, ni atenuantes, a los femicidas les cabe la pena máxima".
La letrada recordó que "decidí darle mi apoyo a la familia por ser personas de condiciones muy humildes", añadiendo que "estamos cansadas de que nos desaparezcan, nos violen, nos maten, nos golpeen… De tener que llamar cuando salís de tu casa y avisar cuando llegás si llegás bien. Necesitamos prevención, necesitamos que los casos sean tomados con la seriedad y el compromiso que se requiere ante la primera denuncia".