Villa Astolfi todavía no sale de la conmoción por el aberrante hecho ocurrido el lunes por la tarde en inmediaciones de la estación del Ferrocarril San Martín, en donde un hombre fue descubierto mientras se deshacía del cuerpo descuartizado de una mujer, que hasta anoche no había sido identificada.
El homicida, quien a su vez se quitó la vida de una puñalada al verse cercado, fue identificado como Lorenzo Esteban Duarte, de 57 años.
Ayer, la policía realizó una serie de rastrillajes con perros tanto en Astolfi como en el barrio Juan Vucetich, de José C. Paz. Ahí fue donde, pasadas las 19 de ayer, los agentes encontraron la casa que podría ser la escena del crimen.
En el lugar, última residencia de Duarte, se hallaron los brazos seccionados de la víctima. En lunes, en Astolfi, el asesino había intentado deshacerse de las piernas y el tronco. Hasta anoche, la cabeza no había sido encontrada.
Aunque la víctima aún no fue identificada, los investigadores creen que se trata de una única mujer.
En ese marco, se conoció ayer que la última pareja del hombre, María Mercedes Gauto, de 46 años, está desaparecida desde agosto del 2019, por lo que los investigadores están tratando de determinar si los restos hallados pertenecen a la mujer.
Fue la hija de Gauto es Liz María Gauto, quien el 3 de octubre del 2019 comenzó una campaña desesperada a través de sus redes sociales para tratar de dar con su madre, de quien no tenía noticias hacía un mes.
Fuentes policiales aseguraron que Gauto se comunicó con los investigadores y para participar de un reconocimiento para intentar identificarla.
La propia joven que está embarazada y reside en González Catán, aseguró ayer que la última vez que vio a su madre fue el 20 de agosto último: “Buscamos a mi mamá desde el año pasado, cuando cambió su teléfono celular y se había ido de viaje con su nueva pareja, que es este señor Duarte Martínez. Desde ahí perdimos todo contacto”.
“La Policía me llamó esta madrugada para ir a un reconocimiento de la mujer encontrada en Pilar. La foto que está en las redes sociales es la de mi mamá y su pareja. Esa es una foto cuando decidieron en el año 2018 irse a vivir juntos. Pero un año más tarde perdimos todo contacto directo con ella”, explicó la mujer, quien agregó que nunca supo que había existido algún conflicto entre este hombre y su madre.
La hija de Gauto recordó que su madre y Duarte residían en General Pacheco, y que él decía que había estado preso por “estafa”.
“Al parecer, mi mamá lo visitaba en la cárcel. Él después obtuvo salidas transitorias y cuando ella desapareció nos enteramos que había estado preso por haber matado a su anterior pareja”, relató.
La causa por la desaparición de María Mercedes quedó radicada en el Departamento Judicial La Matanza, ya que Liz hizo la denuncia en González Catán; y lo ocurrido en Villa Astolfi está siendo investigada por la Fiscalía Temática en Violencia de Género de Pilar a cargo María Basiglio.
Buscan identificar a la víctima del descuartizador de Villa Astolfi
Búsqueda
Ayer, durante varias horas se llevó adelante un importante operativo de búsqueda con perros de la PFA, Policía de la Provincia de Buenos Aires y de la División K9 de La Boca. Comenzó por mañana en la zona donde el lunes por la tarde habían sido hallados los restos, en inmediaciones de la estación del Ferrocarril San Martín, en la localidad de Villa Astolfi.
Los trabajos comprendieron unos 600 metros a la redonda del punto donde fue hallado el cuerpo de Lorenzo.
En un primer momento, los investigadores informaron que además de una pierna derecha, hallaron un torso dentro de la mochila de la que se desprendió el descuartizador minutos previos a quitarse la vida. Anoche, además, recuperaron los brazos en la casa de la calle Crucero La Argentina, de José C. Paz.
Asimismo, una decena de testigos declararon ante la fiscal Basiglio (ver aparte).
Los investigadores estiman que el aberrante crimen ocurrió entre 6 y 10 horas antes de hallados los restos, de acuerdo a las primeras pericias llevadas adelante por el médico policial. En tanto, se aguarda la autopsia.
Antecedentes
Según la documentación que portaba Lorenzo Duarte, su domicilio estaba en la calle General Paz al 2.100, de Villa Ballester, partido de San Martín. Aunque se lo ubicaba también en Tigre y en la casa allanada anoche, en José C. Paz.
El hombre había salido de la cárcel en marzo de 2019, y pesaba sobre él un frondoso prontuario de antecedentes que se remontan a casi 40 años: en diciembre de 1983, estuvo implicado en un caso de “privación ilegal de la libertad” en el Departamento Judicial San Isidro.
Luego, en septiembre de 1986, el hombre estuvo vinculado a una causa por “lesiones calificadas”; en agosto de 1989 por “hurto automotor”; y en enero de 1992 por “abuso de arma, atentado y resistencia a la autoridad”; todas en San Isidro.
Unos 22 meses después, en noviembre de 1993, Duarte Martínez volvió a estar imputado en una causa, esta vez por “robo y hurto, y violación” en jurisdicción de Zárate-Campana; mientras que en marzo de 2005 sumó un caso de “homicidio” en San Isidro.
Ahora, se llevó a la tumba parte del secreto de su último hecho de sangre, el más macabro. Un misterio que los investigadores deberán desentrañar.