Una mujer de Zelaya que, por motivos laborales, debió ausentarse tres días de su domicilio, se encontró a su regreso que su casa había sido usurpada. Luego del accionar policial, los invasores fueron desalojados.
Viajó por trabajo y cuando volvió le habían usurpado la casa
La denuncia se realizó en la tarde de este jueves, cuando personal policial del Destacamento de Zelaya se acercó a la vivienda de una mujer de 51 años, luego de que esta señalara que en el interior de su vivienda había desconocidos.
La víctima, que venía de trabajar –luego de tres días de ausentarse -al llegar a su domicilio (ubicado en Maderna) al 900 escuchó ruidos y distintas conversaciones adentro de de edificación. Rápidamente, llegó al Destacamento policial y efectuó la correspondiente denuncia.
Cuando los efectivos se presentaron en dicha propiedad, llamaron a la puerta y fueron atendidos por dos mujeres y un hombre. Estos al ser interrogados sobre su presencia en el lugar, manifestaron a los uniformados que eran inquilinos, pero ante la sorpresiva aparición de la propietaria, quién negó terminantemente esa posibilidad (ya que según dijo jamás los había visto antes), a los invasores no le quedó ninguna argumentación para justificar su presencia allí.
Al mismo tiempo, los efectivos corroboraron que tanto el portón de rejas como la puerta metálica de ingreso a la vivienda, habían sido forzados de manera violenta o barreteadas. Finalmente, el trío aceptó que horas antes, al asegurarse que no había moradores en la vivienda, ingresaron violentando las cerraduras y candados.
De todas maneras, estos quedaron imputados en una causa caratulada como “Usurpación de Propiedad”, notificándolos de los Artículos 60 y 162 del Código Procesal Penal, recayendo ésta en la UFU Nº 4 de Pilar a cargo de Federico Mercader.