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CON POCO MÁS DE DOS HORAS DE DIFERENCIA

Dos hombres murieron por infartos en la vía pública

Uno de los casos ocurrió en Manuel Alberti y la víctima tenía 33 años. El otro era el vigilador del corredor aeróbico del centro de Pilar, un empleado municipal de 50.
Por Redacción Pilar a Diario 30 de septiembre de 2017 - 00:00
Dos personas fallecieron en la vía pública en dos hechos que no están relacionados entre sí pero que tuvieron como coincidencia que ocurrieron como consecuencia de descompensaciones cardíacas.
La primera de las muertes se produjo poco después de las 8 de ayer cuando un hombre de 33 años de edad, identificado por la policía como Adrián Maidana, caminaba por la calle Los Olivos al 1300 en la localidad de Manuel Alberti.
Al llegar a la esquina de Santa Eulalia, aparentemente, habría sufrido una descomposición cardíaca y repentinamente alcanzó a subir a la vereda y, tal vez en un intento por pedir ayuda, se sostuvo contra el portón de la casa de un vecino y cayó fulminado.
Según informó la policía cuando el dueño de la casa salió para ver qué estaba ocurriendo la víctima ya se encontraba en el piso convulsionando y tomándose el pecho. Instantes después llegó al lugar una ambulancia del SAME cuyo médico confirmó el deceso.
Según a las primeras evaluaciones basadas en la revisión del cuerpo, no se halló heridas de ningún tipo como tampoco se constató evidencias de muerte traumática. En tanto que efectivos de la Comisaría 4ª de Alberti constataron que las mochilas que llevaba la víctima se encontraba con todas sus pertenencias. El hombre vivía a pocas cuadras del lugar en donde perdió la vida.

En el centro
El otro fallecimiento por causas similares a la víctima de Alberti, sucedió cerca de las 10.30, en este caso en el Corredor Aeróbico del centro de Pilar, ubicado sobre la calle Vuelta de Obligado, entre Hipólito Yrigoyen y Lorenzo López.
Desde ese lugar se alertó al 911 de que el cuidador del predio, identificado por la policía como Marcelo Chavero, de 50 años de edad, se encontraba inmóvil en el interior de la cabina de seguridad.
Un médico que llegó al lugar en una ambulancia municipal certificó el fallecimiento del hombre. La víctima era empleado municipal y cumplía labores de vigilador del predio aérobico, en el turno de día. Además era conocido en el ambiente de la música ya que se dedicaba al folclore. 
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