La Gendarmería detuvo esta tarde a un empresario
argentino por sus nexos con un narco colombiano que operó con los carteles de
Medellín, Cali y el Norte del Valle. Se trata de Mateo Corvo Dolcet, quien
desarrolla el proyecto de la nueva estación de trenes Panamericana y un
edificio de cocheras ubicado en el mismo predio del kilómetro 46 de la
autopista.
De la mano del mismo empresario, el año pasado se
anunció un megaemprendimiento de u$s 400 millones de inversión al que se llamó
el "Puerto Madero” local, en su momento denunciado por el Frente Renovador por violar
el código urbano. El emprendimiento presentado en aquella oportunidad con
profusas notas en medio nacionales, daba cuenta de que estaría finalizado en 10
años, que abarcaría unas 27 manzanas y contaría con un espejo de agua.
Gendarmería allanó el Café Los Angelitos, ubicado a
sólo dos cuadras del Congreso. Detrás de uno de los bares notables de la ciudad
de Buenos Aires se escondería una red de narcotraficantes que blanqueaba su
dinero en la Argentina. La fuerza de seguridad detuvo al nexo local del cartel
colombiano, Mateo Corvo Dolcet.
El juez Penal y Económico de Morón, Néstor Barral,
sospecha que ese empresario inmobiliario argentino, arrestado junto a otras
cinco personas, sería el encargado en el país de ingresar al circuito legal el
dinero de un ganadero detenido en La Contadora, su hacienda de Antioquia, en el
norte de Colombia. El rol de la Administración para el Control de Drogas (la
DEA de los Estados Unidos) fue clave en los operativos en ambos países.
El ganadero colombiano apresado, José Bayron
Piedrahíta Ceballos, sería ni más ni menos que un narcotraficante que
sobrevivió a la caída de Pablo Emilio Escobar Gaviria, capo del Cartel de
Medellín. Luego habría sido socio del Cartel de Cali y más tarde, del Cartel
del Norte del Valle.