Érika Perezlindo (25), agente la Policía Local, y Juan Molina (43), chofer de la Guardia Urbana, continúan internados luego de haber sido atropellados por un conductor alcoholizado, mientras ordenaban en tránsito tras un choque en cadena producido en Panamericana.
Sigue grave la agente de la Policía Local atropellada
De ambos, la mujer es la se encuentra en grave estado, mientras que el hombre sufriría un cuadro más alentador.
Por su parte, Diego Gabriel González (33), el conductor que los atropelló, continúa detenido.
El hecho sucedió ayer, en las primeras horas de la mañana.Cerca de las 6.30, a la altura del kilómetro 46,400 de Panamericana, se produjo un choque entre tres autos (dos VW Gol Trend y un Honda City). En este caso, los dos conductores de los VW Gol dieron positivo en el control de alcoholemia.
Minutos más tarde del accidente, mientras ya trabajaba en el lugar personal de la Policía Vial, del destacamento de La Lonja y la autopista, arribó un móvil de la Guardia Urbana conducido por Molina, acompañado por Érika Perezlindo.
Ambos prestaban colaboración sobre el carril rápido con moviles cruzados y conos visibles alertando del accidente y ordenando el flujo vehicular, cuando apareció un VW Gol a importante velocidad, y sin detenerse, esquivó el primer móvil e impactó de lleno contra ellos.
Ambos arrolllados quedaron tendidos sobre el asfalto, mientras el agresor era perseguido por varios móviles mientras otros policías ayudaban a los heridos. El agresor llegó hasta el puente de la calle Florida y volvió a subir a la autopista, mano a Provincia, pero en un momento perdió el control del auto yéndose a la zona del pasto.
Sin embargo, se bajó del vehículo e intentó escapar corriendo, hasta que finalmente fue detenido.
Los heridos fueron traslados al Sanguinetti de Pilar. El empleado municipal fue atendido y trasladado a un hospital de Tigre con fracturas de costillas y una pequeña lesión en la pleura, aunque ya estaría fuera de peligro. Cuando se reponga, necesitará no menos de 3 meses de rehabilitación.
Mientras que la policía local (mamá de dos nenas) sufrió severos traumatismos en el craneo y aplastamiento torácico. Fue trasladada al centro médico Fitz Roy de CABA y su estado es de suma gravedad. Ayer fue operada para descomprimir el hematona craneal. Los médicos dijeron que pasó una buena noche, lo cual es un indicio positivo, pero continúa en estado reservado.
Además, tiene politraumatismos varios y fractura de cúbito y radio izquierdos. El nuevo parte se conocerá este martes al mediodía.
De acuerdo a lo que indicaron fuentes de la Policía, el agresor de 33 años, identificado como Diego Gabriel González, dio la prueba de alcoholemia y tenía 1, 99mg de alcohol en sangre, quedando detenido a consideración de la Ufi N 3 a cargo de María Inés Domínguez. Declararía entre hoy y mañana.