La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, anunció ayer que pedirán a la Justicia que "se abra la figura de la cosa juzgada írrita” para volver a investigar a la esposa y al hijo del narcotraficante colombiano Pablo Escobar Gaviria por el presunto lavado de dinero mediante inversiones inmobiliarias y del espectáculo detectadas en la operación "Café de los Angelitos”.
Caso Corvo Dolcet: quieren investigar a viuda de Escobar
La ministra Bullrich anunció que invocarán la figura de “cosa juzgada írrita” para determinar si invirtió dinero del narcotráfico. Dos emprendimientos son de Pilar.
La ministra anunció que van a recurrir a ese proceso, cuyo objeto consiste en dejar sin efecto una sentencia firme cuando se verifican situaciones contrarias al principio preambular de "afianzar la justicia”, por la situación de María Isabel Santos Caballero (57) y Sebastián Marroquin (40).
Ambos fueron investigados en 2000 por las propiedades que habían adquirido en la Argentina y la Justicia estableció en esa instancia que las operaciones habían sido legales.
Escobar Gaviria (44) fue el principal jefe del Cartel de Medellín, una organización narcocriminal de esa ciudad colombiana, en donde murió en 1993, durante un enfrentamiento con un grupo de élite de la Policía Nacional local. La ministra se preguntó "de dónde sacó la plata la mujer de Gaviria si no era un aporte del dinero del narcotrafico que ese personaje había recaudado”.
En la operación fue detenido el narcolavador vinculado al Cartel de Cali, José Piedrahita Ceballos (58), cerca de Bogotá y se allanó el famoso Café de los Angelitos, en el barrio porteño de Balvanera, donde se secuestró importante documentación relacionada a las inversiones del narcotráfico en la Argentina.
Según se constató Piedrahita Ceballos invirtió unos 15.000.000 de dólares en distintos emprendimientos inmobiliarios y en actividades artísticas relacionadas con el tango.
Bullrich formuló estas declaraciones durante una conferencia de prensa en la sede de la Unidad de Información Financiera (UIF), donde su titular, Mariano Federici, afirmó que "en el pasado reciente la Argentina no tuvo una voluntad política de hacer frente a estos delitos, se miró para otro lado y, en algunos casos, se fue cómplice. Ahora el mensaje es que se acabó y si siguen insistiendo van a perder el dinero, la libertad y también la vida”.
Federici remarcó que el 17 de este mes "se solicitó que la esposa e hijo de Pablo Escobar Gaviria fueran citados a indagatoria por resultar partícipes necesarios de los delitos de lavado de activos investigados” recientemente.
"Se pudo obtener los movimientos financieros y la apertura de cuentas de los involucrados y valiosa información de los imputados Antonio Pedro Ruiz (57) y Mateo Corbo Dolcet (53) con el colombiano Piedrahita Ceballos y la actividad previa de este con el Cartel de Medellín y que el vínculo entre ambos fue auspiciado por la viuda y el hijos de Escobar Gaviria”, afirmó Federici.
De acuerdo con la investigación de la UIF, Piedrahita Ceballos armaba empresas, aparentemente legales, donde depositaba el dinero de la venta de drogas a través del líder de la organización local, Corvo Dolcet. El empresario ahora detenido desarrolló en Pilar el megaemprendimiento Ínsula Urbana, promocionado como el Puerto Madero de Pilar, y el complejo de cocheras Pilar Parking que quedó a medio construir junto a la también inconclusa estación Panamericana del ferrocarril Belgrano Norte.